jueves, 20 de noviembre de 2014

"Un dolor de perderlo y una alegría por haberlo conocido"-Pequeños combatientes.

 Elegí Pequeños combatientes por la tapa y por el titulo,ya que pensé que trataría el tema de la dictadura pero desde la visión de un chico.Mis expectativas eran mas que nada , entender un poco mas lo sucedido en la época y poder entretenerme con la lectura.

14/11/14 Pag 66 cap.10
 Esta primera lectura me gusto bastante.La idea de mostrar la mirada infantil en la etapa de la dictadura me parece buena.
"Podíamos parecer niños cualquiera ,o incluso niños perturbados,pero nosotros eramos pequeños combatientes."Describe perfectamente todo el libro.
 Me fue fácil encariñarme con la protagonista,mas haya de que en ciertos momentos me parecía irritante.Algo que llamo mi atencion es que ninguno de los personajes principales tiene nombre,mejor dicho,no se menciona .Creo que esto hace mas fácil que uno se identifique con la historia , ya que la falta de nombre ,a mi parecer, quiere decir que puede ser cualquiera (incluso uno).
 Me gusto mucho la relación y comparación que hace con la 2da Guerra Mundial.Es un tema que me atrapa con facilidad y que sea mencionado en el libro me da ganas de seguir leyendo.
 Destacaría en esta primera lectura actitudes y acciones de la protagonista.Aporta su mirada de lo que esta pasando ya sea correcta o no.El grupo revolucionario que formo con su hermano, la nueva religión y la misión para evitar el  entumecimiento de neuronas son claros ejemplos de una niña con un intelecto superior al de su edad,una gran imaginación y curiosidad.
 Es increíble como afronta "Lo Peor" transformando todo lo que le toca vivir en una "misión"

15/11/14  Pag 107 Cap 15
 Me sigue sorprendiendo como cuando todo parece estar bien y ella ser una chica "común",pasa algo que la hace salir de su infancia para tener que actuar como un pequeño adulto.Como su visión,ingenua por momentos, da otra mirada  de lo que paso es increíble.
 Dentro de todo este tramo que leí las frases que me "chocaron" fueron:
"Como si nosotros no supiéramos que con volver alcanzaba y sobraba"
"Nada es peor que "Lo Peor"
 Estas frases me fueron descolocando de lo que leía,eran como un cachetazo que me recordaba todo lo que pasaba.
 Como logra darle un nombre a lo que paso sin tener que decirlo es otra cosa que no pude dejar pasar.
 Por otro lado marca nuevas perdidas para la chica.Su amiga, su profesora de ingles y los 3 vecinos hijos de desaparecidos.La única persona que se suma a su vida  después de "Lo Peor" es la amiga de sus padres,la cual creo que le sirvió no solo de compañera sino también de soporte.Esta segunda lectura me dio ganas de seguir leyendo.

17/11/14 Pag 152 y un poco mas.
 En esta ultima lectura fue la que mas me impactó.No se por donde empezar.Si remarcar frases que me gustaron y/o me hicieron ruido,o si remarcar y pensar nuevamente en la gente que se fue de la vida de estos pequeños combatientes.
 Pensar en que la abuela no volvería con ellos a Bs As ya me parecía mucho.Pero ,aunque lo suponía, su muerte me impactó,me conmovió y ,por primera vez en esta lectura,me hizo llorar.No suelo emocionarme tanto con una lectura.Y hasta  a mi me sorprendió estar llorando.¿Por qué ? ¿Por qué no?.Nunca tuve relación con mis abuelos , es mas, solo conoci a una.Entonces ¿Por qué justo esto me llego tanto?.Creo que esa relación abuela nieto  me dio, por decirlo de alguna manera, celos.Pero siempre me pareció hermosa.
    "Se puede callar,se puede renunciar,pero lo que no se puede es dejar de estar enamorado,ahí la voluntad no sirve de nada".Hermosa frase.Una de tantas que encontré en este libro.Y al igual que con las demás estoy de acuerdo.
  Mi hermano estaba muy entusiasmado con el asunto del avión.Yo esperaba que fuera por lo de estar encima de las nubes y no porque se acordaba de cuando en la casa de los vecinos de al lado,las chicas nos hacían mirar para arriba y saludar a mis padres cada vez que pasaba un avión.No esperaba leer algo así.No tan crudo.No tan de la nada y dicho tan a la ligera.Supongo que hace referencia a los vuelos de la muerte, y si es así, no tengo palabras para describir lo que me genera leer es fragmento.
   Me sigue sorprendiendo como todo lo nuevo que conocen ,ya no solo personas, se termina yendo de sus vidas.En este caso hablo de Mario. Algo tan simple e insignificante  como una rama ,que según los chicos era un perro.Hasta eso perdieron.
  Otra cosa impactante es imaginarme el momento en que le apuntan a la cabeza a la chica.Aunque después de lo de la abuela nada me pareció peor.La ultima frase que destaco es:
               "El tiempo pasaba y nosotros crecíamos. Y ella no estaba."


Mis expectativas están mas que cumplidas y el libro me pareció excelente.Aunque tarde en leerlo y cumplí tarde la consigna, estoy contento de haber hecho este trabajo y de haber elegido este libro.Ahora siento mas cercana la dictadura y todo lo que paso.Y entiendo que la "frialdad" de la historia no se compara con la forma de  contar ,justamente una historia , de la literatura.No se como ponerlo de otra forma y espero que se entienda.Con la lectura no aprendí números,cantidad de desaparecido,quien manejo todo,etc..Pero si aprendí lo que vivió cada persona en ese entonces.Ya sean los adultos o los pequeños combatientes.


Descargo-Delfina.

Bueno, espero poder escribir todo o una parte de lo que no pude decir hoy. No sé si sólo lloraba porque fue la última clase de literatura en el año. La verdad es que me emocionó todo; escucharlos hablar y contar qué es lo que les produjo los libros, pensar en todo lo que hicimos durante el año, pensar que estuvimos juntos hace muchos años.
Las clases de literatura no fueron sólo clases, fueron como terapias en las cuales pudimos expresarnos a través de la escritura, que es muy difícil de lograr por más fácil que parezca. 
Lloré  y lloro porque me da miedo que no podamos volver a juntarnos de  esta manera y hablar y contar  y soltar. Sacar todo. Sólo espero que si no nos volvemos a ver o nos vemos poco, que cada uno pueda elegir lo que quiera, que siempre puedan estar acompañados de gente linda y  de un buen grupo de personas y que siempre, siempre siempre puedan encontrar la felicidad.
Gracias por todo a pesar de todo y gracias profe por lograr y dejarnos ser a través de algo tan lindo como la literatura.
Corto acá porque no quiero agobiarlos, ja ja ja.

UNA HISTORIA PARA PADECER TERNURA

Comencé a leer el libro en el colectivo, disperso, me cuesta comprometerme con la lectura, lo siento ajeno, sonidos molestos, la gente que habla. Cuando comprendo la situación del texto me pierdo en el. Bajé del colectivo y casi me chocan, el momento del abrazo fraternal me había comprado, recordé a mi hermana menor, terca como ella sola pero nunca más que yo, y mi vinieron a la mente muchos abrazos, en los que también corrían lagrimas. Caminé sin mirar hacia adelante y cuando lo hice estaba frente a mi casa. Cuando leí “ejercito infantil de resistencia” me enternecí, pero esta emoción se mezclo con un sentimiento de miedo protector, porque entendía lo peligroso que era el contexto.
“Podíamos parecer niños cualquiera, o incluso niños perturbados, pero nosotros eramos pequeños combatientes”. Cuando me encuentro por fin con el titulo de la novela siento una satisfacción, hasta sonrío levemente, ya había paseado por el parque de este texto y ahora me encontraba cruzando la puerta y con ganas de seguir avanzando. Siento constante ternura por la planificación del personaje principal, siento que empiezo a pensar como un niño y me desentiendo del mundo en el que ahora con 18 años estoy entrando, el de un hombre. Empiezo a encontrar mas lógicos a los chicos que a los adultos que los rodean.

Me está molestando la actitud pasiva de los tíos, nunca toman las riendas del asunto, parecen postes, ceros a la izquierda, solamente repiten como loros, “psicólogo, psicólogo”, esto me irrita. La abuela de la niña empieza a darme mucha curiosidad, se presenta como una persona fuera de sus cabales en el texto, pero yo sé que esconde mucho más de lo que se ve. En la chica noto una idea demasiado romántica sobre la guerra y la militancia, una idea que claramente carece de experiencia y que solo habla por boca de otros. Habla como si supiese de algo que solo se imagina.
Cuando Leí de la tristeza de los hermanos en la pagina 26, sintiéndose responsables de que su “compañera” la asistente social no hubiese llegado, y además intentando imaginársela segura en una casa me dolió el alma, la inocencia de ambos, que sin haber visto siquiera a su asistente ya daban por sentado que era un camarada, las culpas empiezan a ser muchas y los veo muy superados, me angustio, me desespero y empiezo a sentir impotencia, me invade una mezcla de ternura y tristeza. Me subo al tren de esta historia y parezco ser el único que ve el pozo al final, y también el único que no alcanza los frenos.

Me río mucho con la religión que inventaron los chicos, además parece ser que consiguieron seguidores. Los rituales, las mañas, estos chicos me sorprenden, el texto sigue y toma un poco más de color, me olvido un poco de los problemas y empieza a tener más luz todo.
Me vuelvo pasivo hasta que veo que la abuela empieza a cantar una canción de los montoneros y que la otra hace palmas, entendí allí el pasado de ambas, que ya era previsible pero ahora se hacía mas presente que nunca, los chicos se ilusionaban más con la revolución y ahora la cantaban a escondidas como locos.
Cuando la abuela dijo “vinieron” de verdad sentí el momento, la tensión, la desesperación que encima había que ocultar en silencio, era como esa pelota que pego en el palo con la que casi te empatan. Amadío no lo entendería, no mira futbol, o capaz lo aborde desde alguna experiencia personal y si, no lo sé.

Los inventos con los que sueña la chica son impensables pero divertidos. Me desentiendo de la chica, por momentos tengo que verla con ojos de adulto, por momentos con ojos de niño. Por fin entiendo que es mas niña que mujer, pero me costó.
Siento que la niña se siente sola. Dice que Verónica, un persona ficticio, era su mejor amiga, que se sentía muy identificada, y que si se conocieran se entenderían muy bien. De verdad la veo necesitando una amigo, además de su incondicional hermano.
Llego una vieja amiga de los padres de la niña y el niño, no me pareció gran cosa, hasta que dijo que no sabía, donde estaban, quienes se los habían llevado, ni si estaban vivos. Me resulto muy crudo para los hermanos, sobre todo para el más chico , y al igual que todos en la casa después des escuchar esas palabras, yo también me quedé duro y tenso en la lectura.

Que coincidencia, justo cuando descubrí que necesitaba una amiga apareció, eso me alivió, y la historia del padre fue conmovedora, pero no pasaron 2 hojas que la amiga se mudó, eso me dejó insatisfecho. El libro se torna más difícil de disfrutar, a pesar de los lindos momentos parece que nunca sale nada bien, no me gustan los finales felices, pero que toda la historia sea angustiante lo vuelve un poco denso, además estoy ansioso por encontrar ese gran problema que vuelve interesante a todas las historias. Me conmueve también que haya invitado a los 3 hermanos, hijos del montonero, y ver el buen corazón de la niña. Cuando leí que el hijo del montonero no fue más a la escuela abrí los ojos grandes y me imaginé 100 finales horribles para el chico, todo esto involuntariamente.
Odio el ingles, pero se ve que ella no. Cuando vi que no querían que vaya más no sabía por quien sentía más pena, si por la opinión muerta de la señora que le enseñaba o por la chica. Recordé en ese momento que también fui marginado por mi entorno alguna vez por mi nivel económico o mi posición social, y es doloroso por que no depende de uno y además por que no debería ser motivo para disgregar a nadie.

Cuando leí que en el fondo ella esperaba un encuentro con “el enemigo” quede mal, y leer que suponía que después de ver a sus padres (que parecía darlos por vivos sin saber) tal vez la dejaran ir por ser mujer me dolió más todavía, la inocencia ciega de realidad empezaba a espantarme, me ponía nervioso ver lo equivocada que estaba.
Leer la palabra colonia me trajo miles de recuerdos que se empujaban por llegar a mi cabeza, después de unos minutos los reprimí para continuar con mi lectura, pero no paraban.
Cuando la chica que se los llevaba el fin de semana, amiga de sus padres, les dio el libro estando en su casa, con los riesgos que había implicado regresar a buscarlo me llené de orgullo.
Esta mujer de los ojos celestes era la realidad que le estaba faltando a estos chicos, que vivían de ilusiones y especulaciones. Era sincera, y cruda para decir la verdad, me gustaba su carácter, pero también temía por ella, era muy directa y se notaba de lejos que era una “subversiva” para los uniformados. Cuando la chica se va a Tucumán, los nuevos personajes me marean un poco y me descoloco de la historia. El hecho de que no existan nombres para los personajes y solo se los presente como vínculos familiares hacía que se me enredaran más las ideas.
Siento que la abuela de la niña es muy prejuiciosa, y que está resentida con la familia, que por eso habla tan mal de ellos.

Que ella se enamorara me trajo muchos recuerdos, y me pareció muy divertido porque además ese tal Diego al parecer tenía menos conciencia que un mosquito.
Cuando leí el ejemplo que iba a darle la chica a su tía, “imaginate que te enamoras de un nazi” estallé. Me reí solo y de nuevo sentí esa ternura por la inocencia.
Cuando leí que la abuela que estaba en Tucumán se había muerto no lo podía creer. El texto ni me había preparado, estaba leyendo muy rápido y cuando leí “muerta” paré, y volví atrás para ver si había leído bien. Fue un golpe muy bajo y me hizo recordar a mi abuelo.
Me puso mal ver que los hermanos rifaban sus cosas para los soldados de Malvinas... sabía que no iban a llegar las cosas que le compraran.
Bueno, el final fue bastante fuerte, pero era hora de admitirlo, me alegraba que ella lo hubiese podido asumir, pero ella era más grande, su hermano claramente no estaba preparado, creo que se equivoco, pero bueno. Me gustó mucho esta historia, es muy angustiante igual, llega un momento que te empieza a deprimir que nunca se acabe la mala leche, pero de todas formas me pareció excelente y fue un gusto leerla.

Diario de lectura de dos veces junio- Santiago Flores

NUNCA MAS

Antes de elegir este libro, estaba entre dos opciones: Este o “Una Muchacha muy Bella”. Me decidí por este porque en la contratapa se habla del Mundial, y me gustaría ver como se usaba el fútbol para ocultar las cosas que pasaban en esa época.


Primera lectura: 8/11/14. Página 5 a 23
El prólogo nombra dos eventos trágicos que sucedieron en el mes de Junio, lo primero que se me viene a la mente es otra “tragedia” que pasó en Junio hace un par de años, que ni quiero recordar.

Primer capítulo: “Cuatrocientos noventa y siete”
Lo primero que me llamó la atención fue una falta de ortografía en el primer párrafo (decía “empesar” en vez de “empezar”), escrita en un cuaderno. Inmediatamente salta a otra historia, aparentemente en otro momento y lugar, ahora hay más de un personaje, escuchan la radio esperando los resultados de un sorteo, por lo que entiendo, del servicio militar.
La narración vuelve a saltar a la historia del comienzo, el narrador corrige la falta de ortografía en el cuaderno y me siento algo identificado cuando expresa “Pocas cosas me contrarian tanto como las faltas de ortografía”.
La radio anuncia un número de orden: el 640, el número del protagonista, al que le corresponde el número 497 que era el nombre del capítulo.
Aparecen los primeros nombres de personajes: El sargento Torres y el cabo Leiva, que probablemente haya sido el que escribió en el cuaderno.
El texto alterna ambas historias hasta que se pasa a una historia diferente: la protagonista era una mujer, que aparentemente estaba por dar a luz por primera vez.
Ahora el relato alterna las tres historias. El padre aconseja al protagonista y le cuenta una anécdota de cuando él estaba en el servicio militar. El protagonista piensa en borrar la corrección, pero decide no hacerlo. La mujer está a punto de dar a luz, la frase “De haber tenido un reloj, no habría podido mirarlo” confirma mis sospechas de que es está secuestrada, es una desaparecida.
La mujer da a luz a su bebé, pero le dicen que éste murió, aunque lo más probable es que se lo lleven para que sea criado por otra familia.
Se nombra a un nuevo personaje: El doctor Mesiano.
Obligan a la mujer a limpiar lo que ensució el tener al bebé, “La placenta metela nomás en el balde”, le dice uno de los militares. Casi escupo lo que estaba merendando. Esta historia es desagradable, es impactante la imagen, y más aún sabiendo que cosas como esta realmente pasaron en nuestro país.

Segundo capítulo: “Ciento veintiocho”.
El sargento Torres lee lo anotado en el cuaderno y consulta su opinión al protagonista, a lo que éste responde “A partir del momento en que la Patria lo requiera”, y me pregunto: ¿Qué Patria requiere la tortura de un niño?
Se nombra al hijo del doctor Mesiano, que aparentemente admiraba al protagonista por ser un soldado argentino.
El sargento Torres opina que se puede empezar torturar a los niños a partir de la edad en la que sepan hablar, ya que antes no serviría para nada. Menos mal que por lo menos tienen algún límite.
Ahora la historia vuelve a la mujer. Un doctor, el doctor Padilla, aconseja a los soldados que nadie “haga uso” de la mujer, “haga uso”, como si fuera un objeto.
El doctor Padilla seguía aconsejando a los soldados sobre como debían proceder con las interrogaciones sin provocar la muerte de la mujer, siempre y cuándo este no sea el objetivo.
El sargento Torres continúa reflexionando sobre la tortura de niños e intenta justificarlas alegando que los niños también participan en las guerras.
El protagonista comienza a trabajar como chofer del doctor Mesiano, anteriormente, él manejaba un Fiat 128, 128 es el título del capítulo, aunque no logro entender por qué. De a poco, el protagonista se va ganando el respeto y cariño del doctor, y viceversa.


Segunda lectura: 10/11/14. Página 23 a 38
Tercer capítulo: “Ciento dieciocho”.
Se continúan alternando las 3 historias. El sargento Torres increpa al cabo Leiva por lo poco claro que estaba su mensaje en el cuaderno, éste reconoció su error e informó que el mensaje lo había dejado el doctor Padilla, que dijo que el bebé de la mujer había nacido sano y los de la lista de espera estaban al acecho. La mujer sigue sufriendo, un hombre la tortura y le hace creer que van a matar a su hijo. El protagonista describe su rutina diaria como chofer del doctor Mesiano.
Se nombra a J.J. López, lo que me vuelve a llevar a esa otra “tragedia” sucedida en Junio hace unos años.
No encontré nada que explique el por qué del título, lo más cercano que vi fue en el segundo párrafo, “Ella se puso a contar los segundos que pasaban. No llegó a ciento veinte”, pero no me convence.

Cuarto capítulo: “Mil novecientos setenta y ocho”
Seguramente el título hace referencia al año en el que transcurre todo, el año del Mundial de Argentina. En el capítulo anterior ya se había hablado de un partido que se jugaría esa noche.
El protagonista sale en busca del doctor Mesiano para que pueda responder a la pregunta urgente del doctor Padilla, pero no aparece por ningún lado.
Se repite varias veces la formación de la selección Argentina para el partido de ese día, siempre con especial atención a distintos detalles sobre los jugadores.
Un conscripto llamado Lugo, le avisa al protagonista que alguien le obsequió a Mesiano dos entradas para el partido y había ido a buscarlas en el auto del coronel Maidana.
Torres y Leiva le sentían recelo al protagonista por lo lejos que había llegado siendo un simple conscripto, y muestran cierta felicidad al ver que Mesiano no aparece y se les presenta la oportunidad de deshacerse de él.
Vuelve a aparecer la mujer. Es increíble lo mucho que resiste a las torturas. Ahora parece que se cansaron de que no responda a sus preguntas y la van a fusilar, ella sigue sin dar nombres, escucha el ruido del gatillo pero no el disparo. Era un simulacro, ahora debe seguir viviendo con esas torturas, pero se mantiene fuerte, no habla.


Tercera lectura: 12/11/14. Página 38 a 52
Quinto capítulo: “Ochenta mil”
El protagonista recorre las afueras del estadio buscando al doctor Mesiano, porque sabe que si éste no responde lo antes posible la pregunta del doctor Padilla, él también puede pagar las consecuencias.
Mencionan la capacidad del estadio luego de las reformas: 80.000 espectadores, ochenta mil, el nombre del capítulo.
La descripción de las afueras del estadio, los accesos al mismo, el Tiro Federal, la movilización de las miles de personas que quieren ingresar, me recuerdan que hoy hay partido y en un par de horas voy a recorrer esas mismas calles y observar la misma situación.
La mujer esperaba que Argentina ganara, ya que quién sabe lo que podrían hacerle si perdía. Durante el partido, le llevaron a su bebé, para que éste no moleste. También prepararon una sopa medianamente mejor que la que le daban normalmente, sólo para no cortar la cábala de partidos anteriores, no porque en el fondo tuvieran un poco de humanidad.
El protagonista llega tarde al estadio, por lo que decide esperar afuera y buscar al doctor cuando terminara el partido. Encuentra un anillo de un tal Raúl, pero lo entierra en un arenero, para que nadie lo pueda encontrar, algo así como lo que hacían con los desaparecidos.

Sexto capítulo: “Veinticinco millones”
El protagonista entra a un bar. Más tarde cuando sale, la dueña se niega a cobrarle, lo que me hace pensar en el miedo disfrazado de respeto que algunos parecían tenerle a los militares.
En este capítulo, la historia es interrumpida varias veces para describir tácticas de fútbol.
Aparece una chica de alrededor de 15 años, corriendo, huyendo de algo que no se ve, tropezándose y volviendo a levantarse, hasta que “desaparece” en un pasaje abandonado. El protagonista pasa por un descampado y escucha chillidos de ratas que se parecen mucho a gemidos de personas, y luego un golpe seco, que relaciona con un gato golpeando un escombro contra la pared al intentar atrapar a una rata. Se esfuerza mucho en dejar en claro que ese sonido era efectivamente un gato y no otra cosa. No aclares que oscurece.


Cuarta lectura: 15/11/14. Página 52 a 110
Séptimo capítulo: “Cero uno”
Obviamente el título se refiere al resultado del partido, el cual Argentina perdió con Italia por 1-0.
Se muestra a la gente volviendo del estadio, cabizbaja y sin poder entender cómo podía haber pasado lo que pasó.
Podrá sonar estúpido, pero le tomo algo de resentimiento al doctor Mesiano cuando da a entender que Gatti era mejor que Fillol, pero no es importante.

Octavo capítulo: “202”
Al comienzo nombra un incidente con una esfera y cómo fue alterada la información par no dañar la imagen del país, lo que demuestra cómo se hacían las cosas en esa época.
El protagonista insiste al doctor Mesiano sobre la urgencia del asunto y la necesidad de una pronta respuesta a la pregunta del doctor Padilla, pero éste no le da importancia.
Se describen habitaciones de un hotel. Más adelante se da a entender que es un albergue transitorio al que el doctor Mesiano llevó a su hijo y al protagonista. La habitación del protagonista es la 202, nombre el capítulo.

Noveno capítulo: “5”
El protagonista está en la habitación con una prostituta. Él la ató a la cama y le pidió que sintiera disgusto y horror, y esto me recuerda a la mujer que había dado a luz y las violaciones que sufrió.
Por otro lado, también se relata la historia de una joven que es violada por 5 (Probablemente la razón del nombre del capítulo) a los que había pedido ayuda en la ruta.

Décimo capítulo: “S/N”
El nombre se debe al acceso principal a un edificio en Quilmes, el cual no tenía número.
“Hay que pensar que el prisionero ya es un muerto” dice Mesiano, lo que demuestra la forma de pensar que tenía esa gente y la total falta de consideración que se tenía por la vida humana. También insulta a las mujeres que quedan embarazadas para que los militares no puedan tocarlas. Si le había tomado desprecio con lo de Fillol, imaginate ahora.
En el edificio de Quilmes aparece el doctor Padilla, seguramente ahí es donde está la mujer.

Decimoprimer capítulo: “Dos trescientos”
El doctor Mesiano se enoja con Padilla por su ignorancia. Éste parece nervioso e insiste en que el conscripto (el protagonista) se vaya y los deje solos.
Padilla parece mostrar cierta preocupación por la salud de la mujer, pero lo esconde rápidamente. Ante la presión de Mesiano, calcula un peso aproximado del bebé: 2 kilos trescientos, lo que para Mesiano es muy poco.

Decimosegundo capítulo: “Cuarenta y ocho”
El soldado queda solo mientras los doctores siguen discutiendo en otro piso. Sin saberlo, se apoya en una puerta y una mujer lo toca por debajo de la puerta. Ella le dice que él no es uno de ellos y le pide que llame a un abogado para decirle donde está. Empieza a contarle con todos los detalles todo lo que le hicieron desde que la secuestraron y el soldado sólo la insulta y le dice que se calle, probablemente porque él nunca torturó a un desaparecido y siente que, si escucha lo que le cuenta la mujer y no hace nada, es como si la torturara el mismo, pero tiene miedo de actuar en contra de sus superiores y ser descubierto.
La mujer le pasa el número de un abogado al protagonista, un número que empezaba con 48.

Decimotercer capítulo: “Trescientos noventa y ocho”
Padilla y Mesiano discuten. El primero dice que “Primero está la lista”, a lo que Mesiano responde: “Primero está mi hermana”. Recuerdo que hace un par de capítulos, Mesiano había dicho que su hermana no podía tener hijos, por lo que interpreto que están discutiendo sobre quién va a recibir al hijo de la mujer detenida.
El doctor Mesiano entra por su cuenta a una escuela y le dice al protagonista que de un par de vueltas. Luego vuelve al edificio de Quilmes y también entra solo, para salir cargando algo que el soldado desconoce.


Quinta lectura: 18/11/14. Página 110 a 137
Epílogo: “Treinta del seis”

Decimocuarto capítulo: “Uno dos”
“Ahora si ha jugado Maradona”, es la primer frase de este capítulo. Si juega Maradona quiere decir que ya no es 1978, por lo tanto, si es otro Mundial, debe ser 1982.
En el diario sale una noticia sobre un cadáver encontrado sin cabeza y con los dedos quemados con ácido, para hacerlo imposible de reconocer. En el diario también aparece una lista de caídos en combate, seguramente en Malvinas, en la que aparece Sergio Mesiano.
El nombre del capítulo hace referencia otra vez al resultado del partido.

Decimoquinto capítulo: “Ciento treinta y tres”
El protagonista ahora tiene un Fiat 133. Está dudando si visitar o no al doctor Mesiano tras la muerte de su hijo. Se habla de confusiones en las listas de caídos en combate y prisioneros.

Decimosexto capítulo: “Mil novecientos ochenta y dos”
El año del Mundial de España. El protagonista decide ir a visitar a Mesiano, no lo encuentra en su casa, pero le dan una dirección de la casa de su cuñado.
Pasaron 10 días del día de la bandera, confirmando que la fecha es el 30/6.

Decimoséptimo capítulo: “Seis”
En la casa del cuñado de Mesiano, están por comer asado. La hermana del doctor llama a su hijo, Antonio, pero cuando aparece, el narrador dice que su nombre es Guillermo. Supongo que Mesiano logró que el hijo de la mujer secuestrada fuera adoptado por su hermana, y ese era el nombre que la mujer le había puesto.

Decimoctavo capítulo “Cuatro”
El hijo de la hermana de Mesiano tenía 4 años, definitivamente es el hijo de la mujer.
Aparece por primera vez la esposa del doctor, que pareciera que es autista, o que tiene algún otro problema parecido.

Decimonoveno capítulo: “Seiscientos treinta”
El protagonista se vuelve a su casa, en el auto sintoniza la radio Rivadavia, en la que se discuten las chances de derrotar a Brasil en el Mundial.
En su casa, mientras duerme, sueña con la puta del tic en la boca, que le dice “Matame, soldadito, matame”, que puede representar a las personas desaparecidas acechando los sueños de los que las habían torturado., aunque no me convence mi interpretación.
No pude identificar la razón del nombre del capítulo, hasta que, no sé por qué, se me ocurrió buscar el número de la radio Rivadavia, que es AM 630.


Conclusión: El libro me gustó, aunque no sé si lo recomendaría, ya que algunas escenas pueden resultar un poco fuertes para otra persona, es interesante la descripción de esa época tan terrible desde el punto de vista de un conscripto. La única duda que me dejó el libro es sobre el momento en el que Mesiano entra solo en una escuela, y luego al edificio de Quilmes, de donde sale cargando algo, que el protagonista desconoce. La mejor explicación a la que puedo llegar es que estaba haciendo favores para que le permitan a su hermana adoptar al bebé, pero no estoy convencido


martes, 18 de noviembre de 2014

Diario de lectura de ''Los Pichiciegos''-Santiago Petrini

El miedo cambia.

El libro que elegí para este trabajo es “Los Pichiciegos”. Elegí este porque me resultó interesante el título, ya que no lo entendía y no se me ocurría por que se podría llamar así, y luego leí la contratapa y me gustó mucho el argumento.


Primera lectura, hasta página 73: el libro muestra desde un principio la situación crítica de los soldados que tienen escasa cantidad de provisiones para subsistir. Sin mencionar las dificultades que tienen para mantenerse calientes en su refugio, consumiendo su comida y calentándose con las linternas, apuntándose en la cara, más precisamente en los ojos, lo que les producía dolor en ellos, llanto, ardor y pérdida de la visión por un tiempo determinado. Mientras ellos viven como viven, los oficiales y enfermeros tienen mayores lujos como abundante café, alcohol, calefacción, etc.

Me gusta el modo en que los soldados cuentan sus anécdotas y los hechos que pasaron antes en la guerra, de una forma que mezcla humor y tragedia.
Se puede ver como los "pichis" toman una posición neutral, ya que venden información a los ingleses a cambio de provisiones. Buscan la manera de sobrevivir como pueden, y aunque tendrían que luchar por Argentina, por miedo toman esa posición. Esto me parece mal, tendrían que defender al país, pero también me pongo en el lugar de los jóvenes que fueron obligados a ir a esa guerra, casi todos con miedo, extrañando su vida y con ganas de volver. Ellos son muy inmaduros para eso, tienen una mochila muy pesada en la espalda y lo único que tienen es su instinto para subsistir.
Tan neutra es la posición de este grupo, que hasta cuando los ingleses destrozan los complejos argentinos, ellos festejan y celebran, debido a que se ganan la confianza de los británicos que van a seguir recurriendo a ellos y brindándoles los productos que necesitan.
En una parte se nota mucho que estos jóvenes crecieron en una dictadura, debido a las charlas de política que tienen, donde no tienen mucho conocimiento de los hechos, estadísticas, conceptos erróneos, no saben a que edad se empieza a votar, entre otras cosas.
Los "reyes" son los lideres de este grupo, los que mandan, los que deciden cuando se hace y cuando no las cosas y los que administran los recursos del lugar. Estos lideres hacen todo para su propio beneficio, cuando creen que hay pichis de mas en el refugio, se los entregan a los británicos para que hagan lo que quieran con ellos, se los sacan de encima, todo para que estén mas cómodos y tener mas provisiones.


Segunda lectura, página 73-156: “El miedo suelta el instinto que cada uno lleva dentro”, “A algunos les saca lo mejor, a otros les saca lo hijo de puta, y a otros le saca lo inservible de adentro”. Estas frases me gustaron mucho y sintetizan para mi el tema principal de la novela. Todos los soldados que pudieron sobrevivir tuvieron que utilizar sus máximos instintos para no terminar como los otros, helados o muertos de frío en una trinchera.
En casi toda la novela, los pichis hablan de los soldados que sí defendieron a su país, ingleses y argentinos. Los critican por sus desiciones, opinan, como si fueran superiores a ellos. Por una parte tienen razón, a mi entender, no se si fueron superiores, pero si mas inteligentes, ya que con mas instinto de supervivencia sufrieron menos escondiendose de la guerra y aliandose con los supuestos enemigos.
Así, se pone en evidencia como los pichis no son protagonistas directos de la guerra y todo el tiempo se ponen en los lugares de los soldados y autoridades que si combatieron. Toman una mirada distinta, otra visión de los sucesos.

Conclusión:
La verdad que este libro me gusto muchísimo, el modo en que los pichis contaban sus historias, daban su opinión y trataban de subsistir. Con dialogos fluídos y lectura ligera, hicieron que el libro sea muy placentero, sin mencionar que los protagonistas son de mi edad y tranquilamente podría ser yo uno de ellos

lunes, 17 de noviembre de 2014

FINAL

QUEDARSE CON LA ÚLTIMA PALABRA

Como esfuerzo final y a modo de cierre y despedida: 

Elaborar una AUTOEVALUACIÓN en la que reflexionen y revisen sobre lo que se ha hecho, creado, experimentado o aprendido. a lo largo de los intercambios productivos que han realizado  con su docente y con sus pares.
Consideren los trabajos que evidencian sus esfuerzos, sus áreas fuertes y débiles, sus talentos, sus destrezas, sus mejores ideas y sus logros en la materia. 
Este trabajo exige una reflexión, ya que la persona que lo elabora tiene que pensar acerca de su proceso de enseñanza-aprendizaje y sobre cómo lo ha llevado a cabo. Este proceso reflexivo va unido a una autoevaluación, ya que el pensar sobre cómo se ha aprendido implica adentrarse también en los aspectos positivos y negativos de ese proceso de aprendizaje, por tanto, se produce un auto-análisis.
Darle un título creativo e incluir un archivo de voz (pueden leer uno de sus textos o algún fragmento de esta autoevaluación). Pueden añadir imágenes o video.

Fecha de publicación: hasta el 27 de noviembre.

EVALUACIÓN POESÍA

Mi devolución sobre lo hecho

domingo, 16 de noviembre de 2014

Diario de lectura de "Una muchacha muy bella"


















Jueves 30/10. 
Estoy bien porque empiezo de cero. Culmino la noche y comienzo el libro. Me gusta cómo me siento hoy y ahora porque todo está tan en orden, eso me da mucha paz, así que es buena situación para empezar. Espero. Espero mucho, de todo, del libro y de lo que pase mientras lo leo. Es la primera vez que hago algo así y hasta ahora se siente bien. Lo elegí porque “Una estatua del Botánico, un pullover tejido con ochos, unas postales de viajes que se envían del correo de la esquina, chocolatines Jack o Topolino, comida preparada de a dos –“¿A quién podría contarle la extraordinaria sensualidad de una cena de salchichas frías y humo de 43/70?” me gustó. También porque lo abrí y leí en no recuerdo donde y me gustó de igual manera. Nada más que por eso. 


Viernes 31/10. Página 14. 
Me encanta como desapareció todo mi entusiasmo de la entrada anterior. Resulta que teniendo 3 trabajos, llega un viernes a la noche y lo único que quiero es dormir. Pero me prometo seguir leyendo mañana, fresca. ¿Una muchacha muy vieja es mi mamá? Es ella, todas las descripciones son de mi mamá, el pelo, la cara, todo. El libro me habló un poquito. 


Sábado 01/11. 
Leí lo de ayer y quiero volver. No estoy leyendo ahora pero hoy leí y cuento lo que pasó. Así de bien como estaba el otro día, hoy estoy completamente devastada. No hay nada peor que lo que siento y lo que viví hace un rato. (Que bueno tener este espacio para hablar). En el bondi leí con los ojos llorosos y con mucho frío, y mojada porque llovía. Súper ideal, ¿no? No. Me ayudó un poco este libro a distraerme y a ser otra persona un ratito y no ser a quien le paso lo de recién, hasta me reí un poco (y ahora no me acuerdo por qué me reí). Pero escuchame, no todos tienen y están obligados a olvidarse de alguien de un día para otro y andar sonriéndole a cada cara que se te cruza. Me voy por cualquier lado y me olvido de que el libro me está gustando un poco porque quiero que me guste y otro poco porque cada cosa que leo es hermosa y me río o lloro o me identifico y eso es lo que me gusta de leer.  

Martes 11/11. 
Si, sigo por la página 30. Voy a usar este espacio como algo muy personal y me voy a tener que salir un poco de la consigna tan dichosa, porque lo voy a tener que leer todo en 3 días, y porque se me terminan los trabajos para el colegio, y porque quiero hacer esto por placer, de forma personalizada. Pasaron 10 días desde la última vez que leí (DIEZ), y eso que lo llevo a todos lados en la cartera porque “capaz que en el bondi leo” pero nunca me tomo ningún bondi… 


 Miércoles 12/11. 
Cómo se describen momentos tan simples como cuando sos chico y estas caminando de la mano de tu mamá y te sentís tan tan seguro, y de repente de caes pero no te caes de verdad porque tu mamá te tiene de la mano y por unos segundos quedas con las patas volando hasta que aterrizas. Mi papá me llevaba a todos lados siempre de la mano hasta que me daba vergüenza. Y ahora si fuese por mí que venga y me lleve a upa si quiere. Y también “la falda de mi madre y la ventanilla solo para mi” en el bondi. 

 Jueves 13/11. 
 Me acaban de decir que la voy a pasar mal en el final. Que divertido. Siento que sigue todo en silencio, que este libro pasa mucho tiempo cerrado y se aburre y yo también, todavía no habla mucho, y digo todavía porque siento que ya me va a hablar en algún momento. “Los moñitos con manteca eran mi comida preferida, mucha más que las milanesas con puré que eran mi comida preferida”. Mismo día más tarde. Casi lloro. Muchísimas ganas de abrazar a este nene muy fuerte. Me hizo acordar a “Tan fuerte y tan cerca”. Siempre me doy cuenta del olor que tienen las personas, de qué shampoo usan y esas cosas, y que este nene diga que su mamá tiene olores variados, cálidos y fríos es perfectamente como veo yo los olores. 
 De noche. 
 Por suerte hay música. Por suerte o gracias a Dios. Él está acostado, quieto, inmóvil para no despertar a la muchacha, ¿cuántas veces lo habré hecho yo también? También extrañaba así a mi papá. Y lo extraño ahora. No entiendo el por qué del poco tiempo que pasan juntos, y me pone un poco mal que una criatura admire tanto a su mama y tenga que retener en su memoria cada momento vivido con ella para poder recordarlo en el futuro.
 “Las puertas del placard bien cerradas para que todo el miedo se quedara adentro”. Y las pesadillas en mi casa de antes. 


 Viernes 14/11. 
Hoy tengo que entregar esto y no quiero porque no me gusta. No terminé el libro. Pero ahora sigo. Hasta ahora me había olvidado de ir escribiendo lo que pasa en el libro. Es más, no quiero hacer un resumen de lo que leo. 
Página 58. 
Se disfraza de extraterrestre. Mi mamá no iba a mis actos. Sigo leyendo. Si nos habrá pasado a nosotros de tener amenaza de bomba en el liceo. Aunque incomparable, menos triste, menos miedo. “Un silencio que se recortaba del silencio general, como un río profundo y cálido que se mete en el océano frío y resiste lo que puede hasta deshacerse en la indiferencia del agua mayor.”
 La estoy pasando increíble porque me acordé del sabor a mandarina de las pastillas Dorin’s que mi mamá me compraba antes de ir a la iglesia. 
 De noche.
 Hablé con otro alguien que también leyó este libro y ahora entiendo un poco más. Predomina esta mirada infantil e inocente. El nene ama mucho a su madre, está clarísimo hasta ahora, y toda la mirada del escritor me hace sentir una nena y recordar todo lo que viví cuando era chica, por lo tanto estoy “contenta” de haber elegido este libro. Cada vez que la madre se va yo también siento un vacío, pero ella vive yéndose, así que si, es muy triste leer. También siento y lo siento mucho a ese olor metalizado que la gente trae consigo cuando vuelve de la calle, y nunca supe cómo nombrarlo: metalizado. La novela está repleta de momentitos en los cuales se hace referencia a situaciones muy cotidianas y simples pero que le dan ese aspecto infantil y tan lindo que tiene. Me sigue sorprendiendo todo el amor que esta criatura tiene hacia su madre, y también comprendo a esa muchacha tan bella, que siento que es hermosa, cuando lo mira con ojos llenos de pena. 


 Sábado 15/11. De noche. 
”Yo canté pri del lado de la ventanilla”. 
Comienza a hacerse explicito lo que pasa, y el nene ve todo. Claro que quiere estar con su mama cuando ve a esos soldados pasarle por las narices, y sentir ese olor metalizado (que tanto reconozco yo también), y que resulta ser el mismo de su mamá. Nunca puedo escribir mientras leo pero termina un capitulo y escribo un poco, tampoco llevo la cuenta de las páginas que leo con cada entrada. Voy a seguir. 
“Ahora era el golpe del agua en el fondo de la taza y el remolino que inundaba el saquito y hacia engordar a las hebras”.


 Domingo 16/11. A la mañana. 
 Una muchacha muy bella y su hijo se fueron de vacaciones ahora, ayer conocieron a la hermana de Elvira, la vecina, y resulta ser que para el nene es muy atractiva. Pero muy. Ahora armaron la carpa y fueron al zoológico. Me hace acordar a una de las poesías que escribí para el libro de poesías, que hablo de los animales en el zoológico. Sigo. Qué bueno que se acordó de las letras que escribió en el cuaderno y que eran 16 porque me daba mucha intriga saber qué decía. “Unidad Viejo Bueno”. No me dice nada, después busco qué es. Llegué a la parte del libro que leí y que hizo que me decidiera por leer este y no otro. 
Página 131, el té earl grey. La casa está rota y el nene lo sabía. Vio un policía y ¿qué podía esperar? ¿El nene ya es grande? Le empezó a gustar el té de grande. ¿Y Fabiana quien es? El nene creció y ahora es distinto. Desde ese momento, leo diferente y no sé si me gusta. Se perdió el tinte infantil y dejé de entender o no quise entender más. Estuvo con la hermana de Elvira, Desiré. Y Elvira está en un geriátrico. Es como una abuela, ¿no?. 
 De noche. 
 Terminé el libro, desconcertada. No sé que más decir. Así que arranco con mi conclusión. No me gusto, no me gusto pero no se qué. Me encantó cómo habló Julián López, me gustó cómo cada cosa se describió de manera preciosa y armónica para una situación tan poco armónica. Me gustó cómo me sentí leyendo, siempre y cuando no tuve en cuenta que esto es un trabajo y que pasaron 2 días desde el último día para entregar, y que lo leí rápido y no disfruté como hubiera querido. Cuando no me acordé de que el libro no es mío y que no lo voy a tener cuando quiera sentir el olor de cada lugar en el que lo leí, el olor a pucho o a comida o a metalizado porque estuvo en la calle. Quisiera releerlo o leer otro, intentar de nuevo, porque estoy insatisfecha. Del libro no sé qué decir, no sé por qué la pasaría mal con el final, y no sé qué objetivo tiene el final, a mi me gusto leerlo en el camino. Este libro se lo recomendaría a alguien que sepa un poco más del tema, de la época, porque yo sin eso creo que me perdí de varias cosas. Cada cita del libro fue elegida porque me gustó, me recordó algo, me pareció interesante y sería una de esas frases que resalto cuando el libro es mío. Me gustó más escribir esto que leer el libro, sinceramente.

Diario de lectura de "Dos veces Junio"

Diario de lectura de "Los pichiciegos" - Camilo Santella


Haz el amor y no la guerra

El libro que elegí para realizar mi propio diario de lectura es: “Los Pichiciegos” de Fogwill. ¿Por qué elegí este libro? Porque de todos los que había fue el que más me atrajo y más me llamó la atención. Leí todas las contratapas, los analicé un poco, miré los dibujos de las tapas, los autores, y me quedé con este. Me gusta la idea de que trate el tema de Malvinas, pero desde testimonios y desde la perspectiva de los propios soldados. Que sea una novela elogiada por su “realismo y pacifismo” como dice en la contratapa, aunque el autor hizo imprimir la advertencia de que se trataba de un experimento de ficción, algo que me dio intriga y muchas ganas de leerlo.

 ¿Qué expectativas me trae? Aprender otras cosas de este hecho histórico, poniéndome en el lugar de los soldados y desde la literatura, que me despierte cosas mientras leo y poder escribirlas.


11/11
Empecé la lectura tranquilo a situarme en la novela, el narrador hace enfoque en la nieve, que comienza a poner en escena el  espacio y el contexto. Aclara nieve blanca, y la diferencia de la nieve amarilla. La nieve que cae allí, que luego se vuelve marrón; barro pesado, helado, frío y pegajoso. Distinta de la otra, la que se ve en el televisor, liviana, cubre todo, no se hace barro, ni atraviesa la ropa. La oscuridad, las lucecitas de los cigarrillos, las armas, las provisiones, las linternas, argentinos de distintas provincias que hablan con sus palabras características, siguen montando el escenario.
Abajo un almacén donde se encuentra el apodado Pipo Pescador que parece ser el cuidador de las provisiones. Se producen pequeñas discusiones entre los de arriba y los de abajo o viceversa.
Es curioso, entre ellos llamaban helados a los muertos y fríos a los heridos.
¿Quién iba a querer cruzar el campo para llevar heridos?
Las lucecitas de los cigarrillos en la oscuridad, en la guerra, en las trincheras; son grandes delatores que propician un blanco para el enemigo. Las palabras de los argentinos de las diversas provincias son el vocabulario que utiliza el autor durante la novela, en las discusiones, en los diálogos.

Está el grupo de los que mandan, que se denominan los Reyes Magos, los que hablan todo los asuntos, y que siento que no se los cuestionan. Lo fomentó el Sargento y son; el gallo (Viterbo),  Quiquito, el turco y el ingeniero. Medio tratándolos de tontos, me pareció, les dijo que construyan lo que después sería “la pichera”, ya que las trincheras estaban mal y los “vivos” tenían que irse lejos a cavar en el cerro sin que nadie sepa.

Pichiciego o pichi: Es un bicho que vive debajo de la tierra, que no ve, hace cuevas, vos lo agarras, lo das vuelta y nunca sabe enderezarse, que se come y es muy rico.
Se los caza con perros; el perro persigue al animal, el que hace una cueva en cualquier lado, para disimular la suya, donde esconde las crías, y esa cueva falsa se entierra y queda con el culito afuera, se agarra de la cola como si fuera una manija con los dedos, se le mete el dedo gordo en el culo, entonces el animal se ablanda, se encoge y se saca. Esto lo cuenta el Santiagueño.
El grupo de soldados empezó a llamarse “pichis” y decían: “Afuera saben de los pichis hay como mil pichis enterrados en las tierras, escondidos, que tienen de todo”. A los magos les preocupó que los demás sepan de los pichis.
Creo que con esto empiezo a entender a dónde quiere llegar el autor con el título de la novela


Me gustan las metáforas que usa Fogwill, tanto la de la nieve amarilla y blanca que mencione anteriormente y la de los pichiciegos como ese grupo de soldados de la guerra.




/Pag 30

11/11
Se menciona un tal chico Galtieri, quería ir a visitar a los ingleses y el turco le dijo que no, que en otra oportunidad. Alguien le dijo es que es muy forro. ¿Por qué  tendría intenciones de ver a los ingleses? ¿Por qué le dijeron forro? ¿Tendrá algo que ver con Leopoldo Galtieri?
Estaban escondiendo la pichera, cualquier rastro para los ingleses y volaban en pedazos, no podían ser vistos cerca. Tenían que cuidarse de todo lo que pudiera dar pistas de su ubicación, debían cagar afuera sino descubrirían el tobogán.
Tomaban pastillas negras para la diarrea por el agua, hacían agua con nieve.
Las pilas un gran inconveniente de la guerra, según los ingleses
Valía más la vida de una oveja que la de un soldado, los soldados se enfrentaban a dos frentes, los ingleses y los militares argentinos.
/Pag 43

13/11
Con esta lectura, y volviendo un poco atrás terminé de entender que  “los pichis” son un grupo aparte de los soldados argentinos y que están escondidos de ellos, “sobreviviendo”, apartados de la guerra, de los ingleses, con los cuales tienen algunas relaciones podría decirse comerciales. pero de los cuales se ocultan y no les dan su verdadera ubicación. 
En esta parte, ya voy por el capitulo 4 se nombran bastante los Harrier, que es un avión de reacción militar y de diseño británico capaz de realizar despegues y aterrizajes verticales/ cortos. La situación bélica parece complicarse cada vez más. La aparición de los Harrier, supongo, es relevante en esto.
Los soldados repiten mucho “Parece mentira”, lo que me recordó –No sé porqué- que una vez estaba viendo un documental con mi papá de la guerra de Malvinas en el cual decían  que hubo un momento en el que los argentinos estuvieron muy cerca de ganar, y que había uno de los comandantes ingleses que ya se estaba dando por vencido y quería firmar la derrota, y yo hasta ese momento había pensado que la Argentina siempre estuvo muy lejos de ganar la guerra. Eso también me trajo a la mente cosas que escuché sobre la manipulación de la información de los militares en la argentina, de que por cada buque que derribaban anunciaban a la población que íbamos ganando la guerra.
García: “No estaría mal saber que mierda pasa” Dice que quiere obtener diarios de los ingleses.
Aparece Videla en conversaciones de los soldados sobre la cantidad de muertos. Los Reyes Magos parecen negar la situación, hacerse los desentendidos, afirman que él no pudo matar 15000 personas.
Los reyes magos decidieron entre cuales eran los peores soldados, "peores pichis", y el turco dijo que había que entregárselos a los ingleses (diciéndole al resto que se los llevaron). Eligieron el quiquito y el ingeniero. Galtieri (“el sargento le puso ese apodo porque es muy boludo y pensaba que íbamos a ganar la guerra”) está entre ellos. Creo que Fogwill quiere decir algo con Quiquito porque siento que no aclara cuando es él el que está hablando. Aunque a veces lo nombra en tercera persona podría llegar a ser el narrador. El Turco dio la orden y defendió al uruguayo que había sido uno de los elegidos, la aparición de otro país sudamericano participando en la guerra. También es mencionado Chile y la dictadura de Pinochet, pero todavía, o al menos no recuerdo, no los nombra cono enemigos de guerra.

Los reyes magos prohibieron cantar.

Trepidación: Temblor
/ pag 73

13/11
Locura: muchos se vuelven locos, algo muy presente en una guerra desafortunadamente por lo que tengo entendido.
Le habla a Quiquito el narrador, que en realidad no me parece el narrador… sino una especie de interlocutor que escribe y graba conversaciones y hechos.
Amainar: Aflojar en algún deseo o empeño
Conscripto: Soldado que es reclutado obligatoriamente de la poblacion para servir en el ejercito
“Aquí el que ande con miedo se vuelve al ejercito” Palabras de los magos.. No sé si entiendo del todo que son los pichis, o cobardes que escapan de la guerra para sobrevivir y están escondidos bajo la tierra con provisiones esperando que la guerra termine, resignados, todos pensantes de que era imposible la victoria. O si en verdad cumplen alguna misión específica, aunque se nombró durante la novela que si Argentina ganaba la guerra y los descubrían irían en cana. Esto último debe ser solo lo que yo pienso, que eso es lo que esperaba de este libro y por eso me confunde.
“Esto se puede confirmar preguntando a cualquiera de los salvados: se hablaba de Británicos y de quejas, después se hablaba de los desaparecidos y después se hablaba de los pichis, que según ellos eran muertos que vivían debajo de la tierra, cosa que en fin de cuentas era medio verdad”.
La mayoría de los pichis eran dados por muertos en la tropa.
Vuelve a aparecer el narrador, que es el que está escribiendo en realidad y dice: “yo anoto. Creer o no creer no es lo importante ahora” en respuesta a uno que le pregunta si le cree lo que le cuenta.

Aparece la idea de gente que ve y no quiere creer lo que ve. Muy interesante tal vez amplié esto después… Dejo una frase de serú giran  que me gusta mucho: “Con los ojos cerrados me ves mejor” Y otra de divididos muy buena también relacionada: “¿Qué ves? ¿Qué ves cuando me ves? Cuando la mentira es la verdad”.

También la de que nada se puede saber bien, que todo se olvida...fechas, cuentos, voces y caras y nombres de los que se fueron. Abajo apenas se sabía lo que uno debía hacer, y eso era por las órdenes.
¿La memoria depende de los que mandan, o de lo que te mandan los que mandan?

Pucará: es un avión bimotor turbohélice de diseño y construcción argentina que está diseñado para operar en pequeñas, y no necesariamente preparadas pistas de tierra, en posiciones de combate adelantadas.
Gran atracción, truco de los ingleses.

/pag 102


14/11
En este capítulo se destaca el concepto del miedo, que ya había aparecido anteriormente. Durante la novela se habla de que es el miedo, del miedo que uno lleva siempre consigo, que se diferencia al miedo a algo específico “una patrulla que te puede cruzar, una bala perdida”. Este miedo pasa, el otro no. El otro nunca te lo podrás sacar desde el momento en que empezó y que es el miedo al miedo. También habla de que es lo que le produce a uno con él y como responde. Según el narrador o interlocutor a algunos el miedo les saca el lado hijo de puta, y a otros el lado inservible.
En la vida todo el tiempo aparece el miedo, la inseguridad, el miedo al miedo, a equivocarse. Pero en la guerra donde corres constante peligro, tanto como para los soldados como para las familias, amigos, que no saben que está pasando, que no saben si se van a volver a ver, que en general son muy jóvenes y tienen toda una vida por delante, no es una elección propia estar donde están y mucho menos la guerra, que están mal capacitados. Que encima los que se encuentran en la Argentina están en una situación parecida, de terror, como fue el golpe de estado, y con la manipulación de la información por parte del gobierno.
El caso de los pichis que están escondidos, y dejando de lado a todo el ejército argentino por su propia supervivencia. Pero… ¿en verdad está mal lo que están haciendo los pichis? ¿Por qué tienen la obligación de estar en un lugar donde no quieren, luchar en un lugar donde a lo mejor no es su lucha? Tendrán sus razones, sus familias que los están esperando, personas que no pueden dejar, cosas que tienen pendientes, y no pueden arriesgarse a la muerte, por qué ellos y no los otros. De todas formas están allí.
“Escuchen este tipo está cagado, peor que nosotros” Uno de los pichis escuchando una pelea de boxeo en la radio.
“Algunos creían que un pichi podía aguantar toda la vida viviendo así”
Una cosa me sorprendió porque no me esperaba de esta novela es que está contada con mucho humor, y verdaderamente hay cosas muy graciosas, como las discusiones entre los pichis, algunos acontecimientos o historias, como las cuenta el narrador, etc.
Se remarcan los contrastes entre los soldados británicos y argentinos: armamento, salud, provisiones, armas, salario, aspecto, etc.
Pero como vi durante la novela, el autor parece no centrarse en los hechos bélicos, de la guerra, ni mucho menos, se encuentra lejos de cualquier preocupación sobre el acontecimiento.
/pag 125

15/11
“Se veía el final. Y se veía por las bandadas de británicos bajando de helicópteros en todas partes y se veía también adentro de la pichera, por el modo aburrido de fumar y de escuchar los cuentos”

“Pone que me gustaría ser malvinero y tener una de esas estancias enormes, vivir ahí, tener mujer, perro, todos rubios y fumar en pipa y mirar el pasa, cuando haya, sin que me vengan a joder los británicos ni los argentinos”. El que habla con el que está escribiendo y grabando.

“Ya se habían detectado los caminos secretos, los ingleses puteaba en mal castellano a los argentinos y los argentinos les escupían frases inglesas que seguramente no querían decir nada”.
Fin de la lectura.
/Pag 156

Conclusiones:
Con respecto a mis expectativas me sorprendió mucho la novela, porque cuando empecé a leer, tenía como una idea de que temas podía tratar… y al principio seguí con esa idea, pero después la lectura me fue llevando para otro lado. Al principio pensaba que se trataba de una novela más dramática, seria, con los soldados que estaban en plena guerra peleando, defendiéndose de los ingleses, dejando su vida por su país, describiendo como la iban llevando, etc. Y me encontré con mucho humor, hechos que me resultaron divertidos, y otra historia sobre los soldados de Malvinas que también es real, otra verdad sobre la guerra distinta a lo que esperaba.
Sentí cosas mientras leía, me pasaron cosas y pude escribir bastantes, disfrute la lectura. Asique podría decir perfectamente que mis expectativas fueron satisfechas.



¿Aprendí algo que no supiera? No estoy del todo seguro, si, tal vez algunas cosas con respecto a la forma de vida durante la guerra y cosas de ese estilo. Pero me hizo pensar, y seguir reflexionando que la guerra no tiene ningún sentido.