Mostrando entradas con la etiqueta Santiago Martínez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Santiago Martínez. Mostrar todas las entradas

jueves, 27 de noviembre de 2014

hasta 5to y mas allá!!!

 En estos últimos años cambie bastante y eso afecto a mi forma de participar en las clases.Fui aprendiendo varias cosas  tanto en el colegio como fuera de él.Literatura fue una de las materias que no me molesto tener.Por momento me gustaba y en otros simplemente no me disgustaba.
 No mejore mucho mi ortografía,es algo que me molesta. Quizás nunca me gaste mucho en intentarlo.Pero si cambie mi forma de escribir y leer.Un poco de manera consciente y otro poco inconsciente.
 Los trabajos que mas destaco son los grupales,esos momento en el que el curso dejaba de estar separado(no importa porque motivo) y trabajamos todos juntos,ya sea intercambiando opiniones o dando ideas nuevas.Por el lado de lo individual ,disfrute las lecturas,mas allá que muchas veces no haya leído a tiempo.Este año todo lo relacionado con poesía me gusto.Ademas ,fuera de lo que es la clase,disfrute mucho formar parte del acto de los 60 años del colegio.
 Cambie, crecí, aprendí y mas.Me llevo un gran recuerdo de las clases de literatura, de vos (Graciela) como profesora y persona y de todo el colegio en general.Fueron cinco años que no creo olvidar jamas y me gustaría repetir.

jueves, 20 de noviembre de 2014

"Un dolor de perderlo y una alegría por haberlo conocido"-Pequeños combatientes.

 Elegí Pequeños combatientes por la tapa y por el titulo,ya que pensé que trataría el tema de la dictadura pero desde la visión de un chico.Mis expectativas eran mas que nada , entender un poco mas lo sucedido en la época y poder entretenerme con la lectura.

14/11/14 Pag 66 cap.10
 Esta primera lectura me gusto bastante.La idea de mostrar la mirada infantil en la etapa de la dictadura me parece buena.
"Podíamos parecer niños cualquiera ,o incluso niños perturbados,pero nosotros eramos pequeños combatientes."Describe perfectamente todo el libro.
 Me fue fácil encariñarme con la protagonista,mas haya de que en ciertos momentos me parecía irritante.Algo que llamo mi atencion es que ninguno de los personajes principales tiene nombre,mejor dicho,no se menciona .Creo que esto hace mas fácil que uno se identifique con la historia , ya que la falta de nombre ,a mi parecer, quiere decir que puede ser cualquiera (incluso uno).
 Me gusto mucho la relación y comparación que hace con la 2da Guerra Mundial.Es un tema que me atrapa con facilidad y que sea mencionado en el libro me da ganas de seguir leyendo.
 Destacaría en esta primera lectura actitudes y acciones de la protagonista.Aporta su mirada de lo que esta pasando ya sea correcta o no.El grupo revolucionario que formo con su hermano, la nueva religión y la misión para evitar el  entumecimiento de neuronas son claros ejemplos de una niña con un intelecto superior al de su edad,una gran imaginación y curiosidad.
 Es increíble como afronta "Lo Peor" transformando todo lo que le toca vivir en una "misión"

15/11/14  Pag 107 Cap 15
 Me sigue sorprendiendo como cuando todo parece estar bien y ella ser una chica "común",pasa algo que la hace salir de su infancia para tener que actuar como un pequeño adulto.Como su visión,ingenua por momentos, da otra mirada  de lo que paso es increíble.
 Dentro de todo este tramo que leí las frases que me "chocaron" fueron:
"Como si nosotros no supiéramos que con volver alcanzaba y sobraba"
"Nada es peor que "Lo Peor"
 Estas frases me fueron descolocando de lo que leía,eran como un cachetazo que me recordaba todo lo que pasaba.
 Como logra darle un nombre a lo que paso sin tener que decirlo es otra cosa que no pude dejar pasar.
 Por otro lado marca nuevas perdidas para la chica.Su amiga, su profesora de ingles y los 3 vecinos hijos de desaparecidos.La única persona que se suma a su vida  después de "Lo Peor" es la amiga de sus padres,la cual creo que le sirvió no solo de compañera sino también de soporte.Esta segunda lectura me dio ganas de seguir leyendo.

17/11/14 Pag 152 y un poco mas.
 En esta ultima lectura fue la que mas me impactó.No se por donde empezar.Si remarcar frases que me gustaron y/o me hicieron ruido,o si remarcar y pensar nuevamente en la gente que se fue de la vida de estos pequeños combatientes.
 Pensar en que la abuela no volvería con ellos a Bs As ya me parecía mucho.Pero ,aunque lo suponía, su muerte me impactó,me conmovió y ,por primera vez en esta lectura,me hizo llorar.No suelo emocionarme tanto con una lectura.Y hasta  a mi me sorprendió estar llorando.¿Por qué ? ¿Por qué no?.Nunca tuve relación con mis abuelos , es mas, solo conoci a una.Entonces ¿Por qué justo esto me llego tanto?.Creo que esa relación abuela nieto  me dio, por decirlo de alguna manera, celos.Pero siempre me pareció hermosa.
    "Se puede callar,se puede renunciar,pero lo que no se puede es dejar de estar enamorado,ahí la voluntad no sirve de nada".Hermosa frase.Una de tantas que encontré en este libro.Y al igual que con las demás estoy de acuerdo.
  Mi hermano estaba muy entusiasmado con el asunto del avión.Yo esperaba que fuera por lo de estar encima de las nubes y no porque se acordaba de cuando en la casa de los vecinos de al lado,las chicas nos hacían mirar para arriba y saludar a mis padres cada vez que pasaba un avión.No esperaba leer algo así.No tan crudo.No tan de la nada y dicho tan a la ligera.Supongo que hace referencia a los vuelos de la muerte, y si es así, no tengo palabras para describir lo que me genera leer es fragmento.
   Me sigue sorprendiendo como todo lo nuevo que conocen ,ya no solo personas, se termina yendo de sus vidas.En este caso hablo de Mario. Algo tan simple e insignificante  como una rama ,que según los chicos era un perro.Hasta eso perdieron.
  Otra cosa impactante es imaginarme el momento en que le apuntan a la cabeza a la chica.Aunque después de lo de la abuela nada me pareció peor.La ultima frase que destaco es:
               "El tiempo pasaba y nosotros crecíamos. Y ella no estaba."


Mis expectativas están mas que cumplidas y el libro me pareció excelente.Aunque tarde en leerlo y cumplí tarde la consigna, estoy contento de haber hecho este trabajo y de haber elegido este libro.Ahora siento mas cercana la dictadura y todo lo que paso.Y entiendo que la "frialdad" de la historia no se compara con la forma de  contar ,justamente una historia , de la literatura.No se como ponerlo de otra forma y espero que se entienda.Con la lectura no aprendí números,cantidad de desaparecido,quien manejo todo,etc..Pero si aprendí lo que vivió cada persona en ese entonces.Ya sean los adultos o los pequeños combatientes.


sábado, 13 de septiembre de 2014

15 Poemas:Amor que mata

Ellos:
Él le pidió que lo amara cuando menos lo mereciera
el amor es un juego que se juega a ciegas
conciencia que pide la palabra
corazón que grita y confunde las ideas claras.


Sentir letal:
La amó hasta sentir dolor por ello
dejarse estar es colgarse la soga al cuello
después de eso,cualquier cosa te hace saltar
tras morir los sentimientos solo  queda pensar.

Ganar o perder:
Moriría sabiendo que la amaba,
pero las cosas cambian
para bien o para mal
alguien pierde y alguien gana.


Ella:
Se entendían solo con mirarse, 
ella se marchó y el tardó en enterarse,
ella estaba ahí pero ya no estaba,
lo primero en cambiar fue su mirada

Ida sin vuelta:
En voz alta reprocha sus fracasos
en voz baja toma atajos,
discusión,camino sin retorno
el cuarto en el que esta se volvió su entorno.


Novios:
Ella lo dejo el día que el le dijo que la amaba
él la amo hasta el día que ella le dijo que lo dejaba,
uno para el otro juntos como novios
con su amor destruirían todo el odio.


Futuro presente:
Su amor movía montañas
 nunca se imaginó que ella se volvería una extraña
Corrían los días,ellos quietos viendo el mundo
se funcionaron para después volverse uno
Pero no todo dura para siempre
los problemas empiezan cuando el otro miente.



Desigual:
Ella cambio,el amor moría
lloraba y su sonrisa ya no era la misma
Las discusiones aumentaron,se dañaban,
aprendieron a usar las palabras como balas
 jamas le levantó la mano
ella jamas le perdonó tanto daño.


Fin del sueño:
Las montañas dejaron de moverse
el cielo gris,entristece
los pájaros no cantan,el rocío ya no baila
detestar las noches ,tardes y mañanas


Soledad acompañada:
Murió la primavera de ambos dándole paso a su verano
infierno de mentiras y sueños desenredados en vano
Sus ojos sonríen cuando la ven,su boca llora si se va 
y sus oídos gritan por escucharla una vez mas.


Reflexión:
Ver la flor mas linda sin florecer
es como sembrar amor y que este no empiece a crecer
días monótonos ,él inerte
lo malo del karma es que te rodea y trata de morderte.


Otro:
Un buen día volvió a sonreír
ya no era por él, era otro el que la hacia feliz
los celos lo mataban,la duda lo ahogaba
él la extrañaba pero ella ya no estaba.


Decisión:
Se fue,lo dejo solo,ya no eran ellos contra el mundo
era él solo sin palabras,mudo
Se dio cuenta que la vida era ella,
recordó la ultima vez que le tomo la mano
se dio cuenta que saltar no le iba a hacer daño.


Segundos finales:
Volvió a sentirse vivo ese segundo
antes de tocar el suelo y abandonar el mundo
se recordó recordándola
las cargas que llevan las lágrimas las hacen pesadas

 Mala decisión:
Termino la aventura que pudieron tener juntos
empiezan los relámpagos de dudas y el odio es puro
 la historia de la muerte después del amor
todo puede terminar por una mala decisión.

viernes, 12 de julio de 2013

En la oscuridad

Fue en 1925. Tenía 22 años. Era domingo, el segundo día del fin de semana. No había nada  para hacer así que me contacté con mis tres mejores amigos, de los cuales dos eran gemelos, para ir a la feria que se había instalado en  la ciudad. Vivíamos todos en Évora. En la localidad de Cidadescura. No era normal que pasaran cosas que llamaran la atención y la llegada de la feria a la ciudad era algo novedoso. Los cuatro nos encontramos ya en el lugar, para no perdernos. Entramos y vimos una gran cantidad de cosas muy llamativas. Vendían mascotas, adornos de metal para el hogar, platos, vasijas, joyas, collares, anillos. No había dos puestos en los que se vendiera lo mismo. Cuando dieron las cuatro, encontramos un puesto donde había una vieja arrugada, con una nariz ancha y grande con un lunar horrible, labios finos, pelo castaño casi negro. Llevaba puesta una túnica azul marino y un pañuelo rojo con lunares blancos en la cabeza. Tenía la vista perdida. Nos quedamos mirándola un instante, pero como no reaccionó de ninguna manera frente a nuestras miradas decidimos irnos. Apenas me di vuelta, la señora gritó algo en un idioma desconocido para nosotros. Todos volvimos la mirada hacia ella que seguía gritando hasta que nos acercamos a su puesto. Fue entonces cuando se quedó callada unos segundos al ver nuestra cara de perplejidad e intentó hablar en nuestro idioma. Tuvimos que pedirle que repitiera lo que decía varias veces hasta que por fin entendimos que nos estaba ofreciendo pintarnos un cuadro de los cuatro. No encontrábamos razón alguna para negarnos así que accedimos. La mujer terminó el cuadro a eso de las ocho, me preguntó mi nombre y cuando se lo dije agregó al pie del cuadro una frase: “Para Berdel Somaôs y amigos”. Había oscurecido y casi todos los puestos estaban cerrando y guardando sus cosas para irse de la ciudad el lunes. Antes de irnos, vi que había algo escrito en el puesto de la señora del cuadro y le pregunté qué decía. Ella respondió que decía “Rumaní, la gitana, artes y demás”. Fue raro fue mirar la cara de la creadora de nuestro cuadro, se quedó mirándome con un aspecto sombrío, con una sonrisa leve y los ojos abiertos, como riéndose de mí. Ya fuera de la feria, jugamos un “piedra, papel, o tijera” para ver quién se quedaba con la pintura y terminé ganando yo. Llegué a casa luego de ese largo día, colgué el cuadro al lado de la cama y me acosté.
Desperté agitado al día siguiente, a las 8. Miré el cuadro,  ahí estábamos nosotros, los 4 amigos que se conocían desde la infancia. Salí de la cama y fui a lavarme la cara y los dientes  para luego ir al trabajo. En el camino me crucé a uno de mis amigos que estaba en el cuadro y lo noté medio cansado. Dijo que no había podido dormir bien y no sabía por qué. Me pareció bastante raro. Pero dejamos la conversación ahí porque estaba llegando tarde a trabajo. Ese día llegué tarde a casa así que llegué y me fui directo a la cama.
Me desperté cansado a las 8 del martes. Miré el cuadro, ahí estábamos nosotros, los 4 amigos que se conocían desde la infancia. Todos sonriendo, felices, pero había algo que no cuadraba en esa imagen. No conseguía distinguir qué era, pero sabía que algo no estaba como el día anterior. No le di mucha importancia, salí de la cama y fui a lavarme la cara y los dientes para luego ir al trabajo. En el camino me crucé nuevamente con mi amigo. Me dijo que esta vez había dormido menos que el día anterior. En el trabajo sentía que todos me miraban y al final del día uno solo fue el que se atrevió a acercarse y decirme que tenía la camisa manchada. Llegué a casa temprano. La mancha era sólo café. Intenté lavarla pero no salía así que la tiré toda mojada a un lado de la cama, cené y me fui a dormir.
Miércoles a las 8. Desperté adolorido. Miré el cuadro, ahí estábamos nosotros. Los cuatro amigos que se conocían desde la infancia… No. Sólo habían 3, el lugar que ocupaba el que faltaba ahora estaba ocupado por los otros 3. Era como si él no hubiese estado nunca el día que pintaron el cuadro. Y no sólo eso, había algo más en el cuadro que no era normal, pero no lograba encontrar qué. Salí de la cama, me lavé la cara y los dientes para luego ir a trabajar. Antes de salir de casa levanté la camisa que había dejado en el piso pero ya no era una mancha de café la que tenía en la espalda: La camisa tenía una macha roja en lugar de café y también tenía unas cuantas gotas rojizas en la manga. En el camino no me encontré a mi amigo. Pensé que quizás había ido a su trabajo por algún otro camino, Cidadescura era grande. De todas formas, salí temprano del trabajo porque quería contarle lo sucedido. Llegué a su casa y cuando toqué la puerta me atendió no él, sino otro amigo, uno de los gemelos. Le pregunté qué hacía ahí y dónde estaba el otro pero me miro con extrañeza y me dijo que él siempre había vivido ahí con su mujer. Eso me pareció muy raro ya que él siempre había sido soltero. Cuando salió la mujer a ver quién había tocado la puerta me encontré cara a cara con la mujer de mi amigo desaparecido. Me llevé tal impacto que me fui de allí y me dirigí a la casa de los padres del pobre hombre que nadie recordaba pero recibí una sorpresa cuando los padres tampoco se acordaban de él.  Estuve por toda Évora intentando encontrar a mi amigo pero finalmente me rendí y me fui a casa.
Jueves a las 8 de la mañana. Desperté, miré el cuadro, ahí ya no estábamos nosotros. Estaba sólo yo. Prácticamente salté de la cama para mirar de cerca el cuadro. Algo tenía yo. Fue todo lo que pude comprender porque yo era el único que estaba ahí. Además, mi camisa manchada increíblemente estaba también dentro del cuadro. Perfectamente pintada, con las manchas rojas. En vez de ir al trabajo fui a averiguar a dónde se había ido la feria en la semana y dos mendigos me dijeron que se habían ido a Madrid. Compré un pasaje en tren a España, hice dos maletas, guardé el cuadro y partí. Llegué en menos de 8 horas. Según los mendigos la feria estaba en Sevilla así que tuve unos días de viaje.
Encontré la feria el sábado, seis días después del comienzo de todo. Busqué por todos lados a la gitana hasta que la encontré. Fui directamente y la llené de preguntas hasta que me dijo que me calmara. Me sorprendió cómo aprendió mi idioma en una semana y le pregunté cómo lo había hecho. Ella me respondió que se llamaba Calé. Era la gemela de Rumaní y ahora ella estaba en Ucrania. Le conté lo sucedido. Según Calé, su hermana siempre estuvo loca, que disfruta su vida haciendo desgraciadas a las personas. No sabía qué le había hecho Rumaní a mi cuadro así que me dio la dirección de su casa para que la buscara.
Buscarla fue toda una odisea. Estuve cuatro semanas viajando por Europa. Conocí varias ciudades importantes hasta que por fin llegué a Kiev, capital de Ucrania. Fui hasta la casa de la gitana.  Allí estaba, en la puerta. Al verme, me sonrió, abrió la puerta e hizo una seña para que entrara. Estuvimos hablando poco tiempo. Resultó ser que ella sólo hizo una especie de ritual gitano para que la gente se olvidara de los pintados a medida que pasara el tiempo, y luego desaparecerá su familia. Sólo se salvaba el dueño del cuadro, o sea, yo. No tenía respuesta al por qué mis amigos desaparecían así que hice nuevamente un viaje de cuatro meses para volver a Évora. Llegué a casa luego de 2 meses de estar afuera, y noté un olor peculiar. Parecía olor a podrido. Busqué por todos lados y encontré en el baño un par de baldosas sueltas y al lado una pala. Supuse que de ahí venía el olor porque era el lugar donde se notaba más fuerte. Saqué las baldosas y comencé a excavar. Estuve 80 minutos tratando de encontrar qué era lo que emanaba ese horrible olor. Finalmente, noté con la pala algo duro bajo la tierra. Continué excavando y encontré los tres cuerpos de mis mejores amigos. Los tres muertos, con la misma ropa que tenían en el cuadro. Había una nota que decía “Sólo un Berdel Somaôs”. Fue extraño, me dio escalofríos, no lograba entender por qué decía “Sólo un” antes de mi nombre en la nota. Llevé los cuerpos hasta mi jardín y allí los enterré. Luego, colgué el cuadro al lado de mi cama, lo estuve mirando un rato antes de dormir, pero no notaba qué le faltaba. Lo único que pude distinguir fue mi figura más iluminada. Al final, decidí dormirme.

Esta vez no desperté a las 8. Sino a mitad de la noche, sentía una pequeña brisa proveniente de la ventana, lo que era raro porque la había cerrado antes acostarme. Escuchaba pasos cerca de las paredes. Todo estaba oscuro. No podía ver quién estaba allí, acercándose. Sentí algo cerca de mío, muy cerca de mí. No lo distinguí hasta recién tenerlo frente a mi cara. No era una persona. Era una figura oscura. Una punta filosa comenzó a cortarme el pecho. Entonces lo entendí todo. Miré la ventana, estaba rota por la mitad y sus pedazos habían caído al suelo. Miré del otro lado, el cuadro, estaba yo parado, ya no estaba sonriendo, ahora estaba sangrando en el pecho y todavía le faltaba algo. Pese a toda la iluminación, mi figura no tenía sombra.  Poco a poco el vidrio iba incrustándose más y más dentro de mi pecho hasta que lo retiró y me tocó la herida con su mano oscura, hasta llegar al corazón. Poco a poco se fue apagando todo, a la vez que él absorbía mi imagen. Lo único que pude hacer en el momento fue mirarme la mano, ya no estaba, ahora era una figura oscura, que desaparecía frente a la poca luz que entraba de la calle. Comprendí que era demasiado tarde para hacer cualquier cosa y dejé transformarme en una sombra. Pensé que iba a saludar a la muerta como una vieja amiga, pero, lejos de eso, terminé atrás de una figura igual a la mía, mirando desde un marco cómo me acostaba en mi cama, para dormir y despertar a las 8, para mirar el cuadro, levantarme, lavarme la cara, los dientes y luego ir al trabajo.