Mostrando entradas con la etiqueta Camilo Santella. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Camilo Santella. Mostrar todas las entradas

domingo, 7 de diciembre de 2014

Poemas De Acordeón

Ambivalente

Miraba el reflejo en un charco
Las nubes volaban
Estaba distinto
La gente pasaba como si nada
Me empujaba, me insultaba
Me había perdido en la furia de una ciudad
Que de a poco se hacía añicos
El agua era clara,
Brebaje prefecto 
La barba desprolija, no podía notarlo
Creo que eso no es lo que ellos querían
Mis blancas manos estaban demasiado frías
La guerra, la muerte, la enfermedad
La mentira, el abandono
El sonido de un acordeón
Y las sonrisas de unos locos
Me hicieron recordar
Que Igual podía ser feliz...



Ciudad Incógnita

En la penumbra voces
Un coro de ladrones
Pronuncia las mismas palabras

Yo seguí las huellas rojas
Mis piernas temblaban

Dos mujeres exorbitantes
Me atrapaban con sus ojos,
Detrás unos gorilas vigilaban

Tipos con medias largas atemorizan la ciudad
Siniestros doctores reprimen el inconsciente
Codiciados controlan disidentes políticos

Soy un blanco fácil

Un limón cayó del árbol 
Y se va corriendo para que no le roben
¡Aghgggggh!



Noche

 Si la Oscuridad,
Es un abismo de estrellas que parpadean intermitentes
Si la Tranquilidad,
Es una gota de agua se desliza y cae suavemente
Si la Realidad,
es una ilusión siempre igual
Si la Soledad,
Es un tic tac incesante del tiempo que palpita al compás de la noche
Y si
Una sonrisa macabra invade tu mente
¿Si enloqueces?



Contraste

En un lugar abandonado
De lagunas vacías y bosques helados
Donde las flores que nacen se marchitan
Y no pueden florecer
Sin refugios, con tornados
 Pronto empieza a oscurecer

A lo lejos en lo alto
Castillos miran para abajo
Rodeados de arcoíris y pirámides de mármol
Se bañan en cataratas de oro
Y gozan manjares



Toma tu tren

Toma tu tren
Ese que te lleva a otra parte
A un mundo paralelo infinito
Donde la imaginación, la música
Te guíe en el camino
Agarra todo lo que encuentres…

Advertencia:
Podrás sentirte muy conectado,
Pensar que la realidad puede ser mucho mejor
De vez en cuando, solo de vez en cuando

Podrá hacerte muy feliz



Pedazo de cielo
Si están en tu corazón jamás se irán

Aunque no estén, siguen ahí
Así como algunas estrellas que aún brillan
No se borran del recuerdo
Y dejan experiencias

Permanecen


Futuro incierto


Escaleras a todos los lados
Con distintas apariencias
Conducen a algún lugar lejano
Impredecible,
Algunos dicen saber cual es
La ignorancia que corre
El cielo está más allá



Pájaro


Vuela, vuela
Da vueltas
Los que te conocen bien,
Lagos de pasiones distintas
Que despiertan
En algún lugar
En algún momento
Un mensaje





Trance de amor

Una mueca en su rostro
Altera todos sus sentidos
Labios pronunciados
En una tibia carcajada
Se encienden las llamas azules de sus ojos
Sus miradas se sintonizan

En ese instante preciso
El universo se paraliza
Las paredes se derrumban
Pensamientos se sumergen
En un sueño profundo
Y todo alrededor desaparece



Recuerdo

Se siente en el aire, en la música
El corazón late fuerte
Eso es el pasado,
Está en todos lados.


Rock 'n' Roll

domingo, 16 de noviembre de 2014

Diario de lectura de "Los pichiciegos" - Camilo Santella


Haz el amor y no la guerra

El libro que elegí para realizar mi propio diario de lectura es: “Los Pichiciegos” de Fogwill. ¿Por qué elegí este libro? Porque de todos los que había fue el que más me atrajo y más me llamó la atención. Leí todas las contratapas, los analicé un poco, miré los dibujos de las tapas, los autores, y me quedé con este. Me gusta la idea de que trate el tema de Malvinas, pero desde testimonios y desde la perspectiva de los propios soldados. Que sea una novela elogiada por su “realismo y pacifismo” como dice en la contratapa, aunque el autor hizo imprimir la advertencia de que se trataba de un experimento de ficción, algo que me dio intriga y muchas ganas de leerlo.

 ¿Qué expectativas me trae? Aprender otras cosas de este hecho histórico, poniéndome en el lugar de los soldados y desde la literatura, que me despierte cosas mientras leo y poder escribirlas.


11/11
Empecé la lectura tranquilo a situarme en la novela, el narrador hace enfoque en la nieve, que comienza a poner en escena el  espacio y el contexto. Aclara nieve blanca, y la diferencia de la nieve amarilla. La nieve que cae allí, que luego se vuelve marrón; barro pesado, helado, frío y pegajoso. Distinta de la otra, la que se ve en el televisor, liviana, cubre todo, no se hace barro, ni atraviesa la ropa. La oscuridad, las lucecitas de los cigarrillos, las armas, las provisiones, las linternas, argentinos de distintas provincias que hablan con sus palabras características, siguen montando el escenario.
Abajo un almacén donde se encuentra el apodado Pipo Pescador que parece ser el cuidador de las provisiones. Se producen pequeñas discusiones entre los de arriba y los de abajo o viceversa.
Es curioso, entre ellos llamaban helados a los muertos y fríos a los heridos.
¿Quién iba a querer cruzar el campo para llevar heridos?
Las lucecitas de los cigarrillos en la oscuridad, en la guerra, en las trincheras; son grandes delatores que propician un blanco para el enemigo. Las palabras de los argentinos de las diversas provincias son el vocabulario que utiliza el autor durante la novela, en las discusiones, en los diálogos.

Está el grupo de los que mandan, que se denominan los Reyes Magos, los que hablan todo los asuntos, y que siento que no se los cuestionan. Lo fomentó el Sargento y son; el gallo (Viterbo),  Quiquito, el turco y el ingeniero. Medio tratándolos de tontos, me pareció, les dijo que construyan lo que después sería “la pichera”, ya que las trincheras estaban mal y los “vivos” tenían que irse lejos a cavar en el cerro sin que nadie sepa.

Pichiciego o pichi: Es un bicho que vive debajo de la tierra, que no ve, hace cuevas, vos lo agarras, lo das vuelta y nunca sabe enderezarse, que se come y es muy rico.
Se los caza con perros; el perro persigue al animal, el que hace una cueva en cualquier lado, para disimular la suya, donde esconde las crías, y esa cueva falsa se entierra y queda con el culito afuera, se agarra de la cola como si fuera una manija con los dedos, se le mete el dedo gordo en el culo, entonces el animal se ablanda, se encoge y se saca. Esto lo cuenta el Santiagueño.
El grupo de soldados empezó a llamarse “pichis” y decían: “Afuera saben de los pichis hay como mil pichis enterrados en las tierras, escondidos, que tienen de todo”. A los magos les preocupó que los demás sepan de los pichis.
Creo que con esto empiezo a entender a dónde quiere llegar el autor con el título de la novela


Me gustan las metáforas que usa Fogwill, tanto la de la nieve amarilla y blanca que mencione anteriormente y la de los pichiciegos como ese grupo de soldados de la guerra.




/Pag 30

11/11
Se menciona un tal chico Galtieri, quería ir a visitar a los ingleses y el turco le dijo que no, que en otra oportunidad. Alguien le dijo es que es muy forro. ¿Por qué  tendría intenciones de ver a los ingleses? ¿Por qué le dijeron forro? ¿Tendrá algo que ver con Leopoldo Galtieri?
Estaban escondiendo la pichera, cualquier rastro para los ingleses y volaban en pedazos, no podían ser vistos cerca. Tenían que cuidarse de todo lo que pudiera dar pistas de su ubicación, debían cagar afuera sino descubrirían el tobogán.
Tomaban pastillas negras para la diarrea por el agua, hacían agua con nieve.
Las pilas un gran inconveniente de la guerra, según los ingleses
Valía más la vida de una oveja que la de un soldado, los soldados se enfrentaban a dos frentes, los ingleses y los militares argentinos.
/Pag 43

13/11
Con esta lectura, y volviendo un poco atrás terminé de entender que  “los pichis” son un grupo aparte de los soldados argentinos y que están escondidos de ellos, “sobreviviendo”, apartados de la guerra, de los ingleses, con los cuales tienen algunas relaciones podría decirse comerciales. pero de los cuales se ocultan y no les dan su verdadera ubicación. 
En esta parte, ya voy por el capitulo 4 se nombran bastante los Harrier, que es un avión de reacción militar y de diseño británico capaz de realizar despegues y aterrizajes verticales/ cortos. La situación bélica parece complicarse cada vez más. La aparición de los Harrier, supongo, es relevante en esto.
Los soldados repiten mucho “Parece mentira”, lo que me recordó –No sé porqué- que una vez estaba viendo un documental con mi papá de la guerra de Malvinas en el cual decían  que hubo un momento en el que los argentinos estuvieron muy cerca de ganar, y que había uno de los comandantes ingleses que ya se estaba dando por vencido y quería firmar la derrota, y yo hasta ese momento había pensado que la Argentina siempre estuvo muy lejos de ganar la guerra. Eso también me trajo a la mente cosas que escuché sobre la manipulación de la información de los militares en la argentina, de que por cada buque que derribaban anunciaban a la población que íbamos ganando la guerra.
García: “No estaría mal saber que mierda pasa” Dice que quiere obtener diarios de los ingleses.
Aparece Videla en conversaciones de los soldados sobre la cantidad de muertos. Los Reyes Magos parecen negar la situación, hacerse los desentendidos, afirman que él no pudo matar 15000 personas.
Los reyes magos decidieron entre cuales eran los peores soldados, "peores pichis", y el turco dijo que había que entregárselos a los ingleses (diciéndole al resto que se los llevaron). Eligieron el quiquito y el ingeniero. Galtieri (“el sargento le puso ese apodo porque es muy boludo y pensaba que íbamos a ganar la guerra”) está entre ellos. Creo que Fogwill quiere decir algo con Quiquito porque siento que no aclara cuando es él el que está hablando. Aunque a veces lo nombra en tercera persona podría llegar a ser el narrador. El Turco dio la orden y defendió al uruguayo que había sido uno de los elegidos, la aparición de otro país sudamericano participando en la guerra. También es mencionado Chile y la dictadura de Pinochet, pero todavía, o al menos no recuerdo, no los nombra cono enemigos de guerra.

Los reyes magos prohibieron cantar.

Trepidación: Temblor
/ pag 73

13/11
Locura: muchos se vuelven locos, algo muy presente en una guerra desafortunadamente por lo que tengo entendido.
Le habla a Quiquito el narrador, que en realidad no me parece el narrador… sino una especie de interlocutor que escribe y graba conversaciones y hechos.
Amainar: Aflojar en algún deseo o empeño
Conscripto: Soldado que es reclutado obligatoriamente de la poblacion para servir en el ejercito
“Aquí el que ande con miedo se vuelve al ejercito” Palabras de los magos.. No sé si entiendo del todo que son los pichis, o cobardes que escapan de la guerra para sobrevivir y están escondidos bajo la tierra con provisiones esperando que la guerra termine, resignados, todos pensantes de que era imposible la victoria. O si en verdad cumplen alguna misión específica, aunque se nombró durante la novela que si Argentina ganaba la guerra y los descubrían irían en cana. Esto último debe ser solo lo que yo pienso, que eso es lo que esperaba de este libro y por eso me confunde.
“Esto se puede confirmar preguntando a cualquiera de los salvados: se hablaba de Británicos y de quejas, después se hablaba de los desaparecidos y después se hablaba de los pichis, que según ellos eran muertos que vivían debajo de la tierra, cosa que en fin de cuentas era medio verdad”.
La mayoría de los pichis eran dados por muertos en la tropa.
Vuelve a aparecer el narrador, que es el que está escribiendo en realidad y dice: “yo anoto. Creer o no creer no es lo importante ahora” en respuesta a uno que le pregunta si le cree lo que le cuenta.

Aparece la idea de gente que ve y no quiere creer lo que ve. Muy interesante tal vez amplié esto después… Dejo una frase de serú giran  que me gusta mucho: “Con los ojos cerrados me ves mejor” Y otra de divididos muy buena también relacionada: “¿Qué ves? ¿Qué ves cuando me ves? Cuando la mentira es la verdad”.

También la de que nada se puede saber bien, que todo se olvida...fechas, cuentos, voces y caras y nombres de los que se fueron. Abajo apenas se sabía lo que uno debía hacer, y eso era por las órdenes.
¿La memoria depende de los que mandan, o de lo que te mandan los que mandan?

Pucará: es un avión bimotor turbohélice de diseño y construcción argentina que está diseñado para operar en pequeñas, y no necesariamente preparadas pistas de tierra, en posiciones de combate adelantadas.
Gran atracción, truco de los ingleses.

/pag 102


14/11
En este capítulo se destaca el concepto del miedo, que ya había aparecido anteriormente. Durante la novela se habla de que es el miedo, del miedo que uno lleva siempre consigo, que se diferencia al miedo a algo específico “una patrulla que te puede cruzar, una bala perdida”. Este miedo pasa, el otro no. El otro nunca te lo podrás sacar desde el momento en que empezó y que es el miedo al miedo. También habla de que es lo que le produce a uno con él y como responde. Según el narrador o interlocutor a algunos el miedo les saca el lado hijo de puta, y a otros el lado inservible.
En la vida todo el tiempo aparece el miedo, la inseguridad, el miedo al miedo, a equivocarse. Pero en la guerra donde corres constante peligro, tanto como para los soldados como para las familias, amigos, que no saben que está pasando, que no saben si se van a volver a ver, que en general son muy jóvenes y tienen toda una vida por delante, no es una elección propia estar donde están y mucho menos la guerra, que están mal capacitados. Que encima los que se encuentran en la Argentina están en una situación parecida, de terror, como fue el golpe de estado, y con la manipulación de la información por parte del gobierno.
El caso de los pichis que están escondidos, y dejando de lado a todo el ejército argentino por su propia supervivencia. Pero… ¿en verdad está mal lo que están haciendo los pichis? ¿Por qué tienen la obligación de estar en un lugar donde no quieren, luchar en un lugar donde a lo mejor no es su lucha? Tendrán sus razones, sus familias que los están esperando, personas que no pueden dejar, cosas que tienen pendientes, y no pueden arriesgarse a la muerte, por qué ellos y no los otros. De todas formas están allí.
“Escuchen este tipo está cagado, peor que nosotros” Uno de los pichis escuchando una pelea de boxeo en la radio.
“Algunos creían que un pichi podía aguantar toda la vida viviendo así”
Una cosa me sorprendió porque no me esperaba de esta novela es que está contada con mucho humor, y verdaderamente hay cosas muy graciosas, como las discusiones entre los pichis, algunos acontecimientos o historias, como las cuenta el narrador, etc.
Se remarcan los contrastes entre los soldados británicos y argentinos: armamento, salud, provisiones, armas, salario, aspecto, etc.
Pero como vi durante la novela, el autor parece no centrarse en los hechos bélicos, de la guerra, ni mucho menos, se encuentra lejos de cualquier preocupación sobre el acontecimiento.
/pag 125

15/11
“Se veía el final. Y se veía por las bandadas de británicos bajando de helicópteros en todas partes y se veía también adentro de la pichera, por el modo aburrido de fumar y de escuchar los cuentos”

“Pone que me gustaría ser malvinero y tener una de esas estancias enormes, vivir ahí, tener mujer, perro, todos rubios y fumar en pipa y mirar el pasa, cuando haya, sin que me vengan a joder los británicos ni los argentinos”. El que habla con el que está escribiendo y grabando.

“Ya se habían detectado los caminos secretos, los ingleses puteaba en mal castellano a los argentinos y los argentinos les escupían frases inglesas que seguramente no querían decir nada”.
Fin de la lectura.
/Pag 156

Conclusiones:
Con respecto a mis expectativas me sorprendió mucho la novela, porque cuando empecé a leer, tenía como una idea de que temas podía tratar… y al principio seguí con esa idea, pero después la lectura me fue llevando para otro lado. Al principio pensaba que se trataba de una novela más dramática, seria, con los soldados que estaban en plena guerra peleando, defendiéndose de los ingleses, dejando su vida por su país, describiendo como la iban llevando, etc. Y me encontré con mucho humor, hechos que me resultaron divertidos, y otra historia sobre los soldados de Malvinas que también es real, otra verdad sobre la guerra distinta a lo que esperaba.
Sentí cosas mientras leía, me pasaron cosas y pude escribir bastantes, disfrute la lectura. Asique podría decir perfectamente que mis expectativas fueron satisfechas.



¿Aprendí algo que no supiera? No estoy del todo seguro, si, tal vez algunas cosas con respecto a la forma de vida durante la guerra y cosas de ese estilo. Pero me hizo pensar, y seguir reflexionando que la guerra no tiene ningún sentido.














jueves, 10 de abril de 2014

Camilo Santella

"Y pensar qué sería de nuestras vidas cuando el fabricante de mentiras deje de hablar. Mientras miro las nuevas olas, yo ya soy parte del mar."
                                                Bicicleta - Serú Girán

martes, 24 de septiembre de 2013

Minicuentos - Camilo Santella

Harapiento
Sus ojos ya no lo veían,  piensa sentado sobre el cordón de la vereda melancólico.  Un andrajo o tal vez más, la delgada línea. No había nadie más que él, nada le importaba excepto ella. Sabe que ya nunca volverá a ser lo que era o lo que era nunca volverá a ser. Eran sus propios ojos los que ya no veían.


Crédulo

Sale desde la palma de una mano y ya no hay vuelta atrás. Gira como un trébol de cuatro hojas y destruye como un torbellino de espejos rotos.  Tiene seis caras, blancas y negras, pero solo una te mirará de frente. Conoces cada una de ellas, al enfrentarse dicen siete, sabes que nada podrás hacer al respecto. Dejó de girar y detrás de un punto oscilaba la muerte.

viernes, 12 de julio de 2013

El Principio del Fin

Me desperté, miré el reloj y las agujas marcaban las once. Me sorprendí, era más temprano de lo habitual. Estaba bajando las escaleras como todos los días, se escuchaba la misma canción de siempre, decía: “La era esta pariendo un corazón, no puede más se muere de dolor, hay que quemar el cielo si es preciso” pero nunca terminaba de comprender su significado. En ese momento irrumpió una voz, era mi padrastro desde su cuarto y noté que estaba discutiendo con mi madre, me acerqué a la puerta rápidamente y solo llegue a escucharlo decir “No te arriesgues tanto porque te vas a arrepentir”. Desconcertado, tomé mis cosas para el colegio y partí hacia allá, las calles estaban casi deshabitadas a diferencia de todos los días, de todas formas nunca había salido tan temprano. Llegué a la escuela, me puse a hablar con mi mejor amiga y le quise contar todo lo que había pasado pero no pude. Las horas pasaron y era momento de volver a casa, necesitaba saber que había ocurrido. Cuando estaba a punto de salir del colegio uno de mis profesores, que jamás había visto, se me acercó y me dijo que podía contar con él por si buscaba hablar con alguien y se fue. Me pareció raro porque era como si me leyera la mente y supiera que necesitaba descargarme con alguien para sacarme la duda que tenía.
Eran las seis y media, de noche algo normal en esta época y otra vez lo mismo que al mediodía, había poca gente en la calle pero no me quedé pensando ya que lo único que quería era sacarme las dudas. Llegué a mi casa y noté que la puerta estaba abierta. Entre rápidamente y encontré todo destruido como si la casa estuviera dada vuelta, la pequeña biblioteca destruida incluyendo el libro de Rodolfo Walsh que a mi mamá le gustaba mucho, el cuadro de León Ferrari partido en treinta mil pedazos, busque a mi madre pero no la encontré, lo mismo pasó con mi padrastro. Sentía muchas cosas en ese momento, estaba asustado, dolido, con muchas preguntas pero con ninguna respuesta, fue como si el cielo se los hubiera llevado.
        Más tarde dos policías llegaron a mi casa, ya los conocía, solían patrullar por esta zona. Uno de ellos me dijo de forma violenta que debía salir de la casa sin hacer preguntas y acompañarlo a la comisaría. El otro, en cambio, me dijo amablemente que era conveniente que los acompañe para tratar algunos temas. Eso me confundió un poco, pero pensé que podían darme respuestas, así que fui con ellos. Fue allí que me comunicaron que tenían posibles pruebas de que mi padrastro había asesinado a mi madre y que ya lo estaban buscando para investigarlo. Pero se había marchado de la ciudad. Tal vez eso hubiera contestado mi pregunta anterior, pero había algo que no me cerraba del todo. No entendía porque mi padrastro haría algo como eso, la duda me estaba matando y la policía no me dio más respuestas. Por eso tomé una decisión, empezar a investigar por mi propia cuenta.
Al día siguiente fui con la abuela a la costanera a tirar las cenizas de mi madre, curiosamente ningún pariente se acercó. Fue un momento muy triste, ambos lloramos y nos despedimos con un gran recuerdo de ella.
Debí quedarme en lo de mi abuela, era el mejor lugar para esta situación. Comencé con mi investigación la mañana siguiente haciéndole algunas preguntas a la abuela, a las cuales solo contestaba: “ella se lo buscó”. Parecía como si nunca hubiera compartido algo con ella, pero lo más curioso fue que ese mismo día, a la noche con cuidado de que no la vea, se puso a escuchar la misma canción que mi madre todas las mañanas. Eso me generó más confusión, era como tener dos abuelas una de día y otra de noche.
 Esperé hasta el domingo para ir a misa y poder hablar con el padre. Mi madre era mucho de ir a confesarse a la iglesia, así que antes de que empezara la ceremonia religiosa pasé al confesionario y le conté todo lo que me había pasado. Era tal vez la persona en la que más podía confiar, sacando a mi amiga y a mi abuela, aunque mi madre me había dicho que en estos tiempos no se puede confiar en nadie. Las palabras del cura no me tranquilizaron, sabía lo mismo que los policías pero algo en su tono estaba distinto, no parecía él.
En el camino de regreso me puse a pensar, ya no sabía en quien confiar ni que creer. Por un momento pensé en mi amiga, pero ella no iba a poder hacer más que acompañarme, y en el profesor que se había mostrado amable, pero este no me inspiraba confianza.
Al día siguiente, fui al colegio, me reencontré con mi amiga que se mostró muy preocupada por mí y le conté lo que me había sucedido. El resto de la jornada escolar fue tranquila, se ausentaron dos profesores y salimos temprano. Una vez afuera decidí dar un paseo por la costanera porque era un lugar muy especial, para sentirme más cerca y recordar algunos momentos junto a ella. De pronto en el cielo, logré ver un hermoso arcoíris y escuché detrás de mí la voz de mi madre. Me di vuelta y estaba ahí, llamándome, no pude evitar llorar, ella tampoco. Fui corriendo a abrazarla, me dijo que me amaba y que me quede tranquilo, que se encontraba bien. No tenía que decirle nada a nadie, ella no podía aparecer en ninguna parte. Me explicó que debía ser paciente y que iba a volver a verla. Yo temblando, mudo, asentí con la cabeza. Después de eso, dimos no más de cinco pasos y devuelta algo en el cielo. Pero era una figura más oscura, comenzó a soplar un viento muy fuerte. Miré hacia arriba un segundo y cuando volví la mirada a donde estaba mi madre ya no estaba más. Me puse triste porque se había ido pero también feliz ya que la volvería a ver y podría sacarme todas esas preguntas que tenía en mi cabeza.
No podía aguantar mis ganas de volver a verla, así que todos los días la esperaba en el mismo lugar donde nos habíamos encontrado. Empecé a fugarme del colegio, no pasaba por la iglesia, prácticamente ya no veía a mi amiga, pero mi madre no volvió a aparecer. Días más tarde estaba en mi casa a punto de partir hacia la costanera, cuando alguien golpeó la puerta. Era mi amiga que quería hablar conmigo así que le dije que no tenía tiempo. Ella insistió en que necesitábamos hablar, entonces le dije que me esperara en la casa hasta que volviera. Ella aceptó desilusionada.
       Mi suerte cambió, volví a encontrarme con mi madre en el lugar de siempre. Le pregunté acerca de lo que había pasado ese día donde todo dejó de ser lo que era, pero ella no quería hablar del tema, sentí como si tampoco supiera lo que pasó ese día. No me importaba, estaba feliz por tener a mi madre otra vez y seguramente más adelante lo entendería. Luego de un rato, ella desapareció como la vez anterior y tuve que emprender la vuelta. Eran las seis y media, de noche las calles estaban vacías algo que se iba haciendo habitual en esta época, pero yo no podía dejar de pensar en mi amiga que estaba esperándome. Cuando llegué a mi casa, noté que la puerta estaba abierta, entré rápidamente y todo estaba destruido como si hubieran dado vuelta la casa, busqué a mi abuela y no la encontré y lo mismo pasó con mi amiga. Igual que la vez anterior, pero ahora entendía el mensaje así que, lo único que hice fue salir de la casa corriendo lo más rápido posible.

      Nadie, nunca más, volvió a ver al chico, algunos dicen que murió, otros dicen que sigue hablando solo en la costanera como era su costumbre pero yo creo que mi mejor amigo salió a quemar el cielo para encontrar sus respuestas aunque esa, es otra historia.

sábado, 6 de abril de 2013

Los libros de la buena memoria - Camilo Santella


Mi mamá me había comprado un libro que se titulaba “Camilo y Martin en la estancia abandonada” tendría 6 o 7 años, sin haberlo leído siquiera le decía que era malísimo, que no me iba a gustar. Por eso se lo terminó quedando ella. Recuerdo que un tiempo después lo encontré por ahí, me llamó la atención, vi sus dibujos y me enganche totalmente. Después de eso le dije que quería leerlo, era bastante largo, y desde entonces todas las noches ambos leíamos un capitulo. Ese es un primer recuerdo que tengo con los libros.
Otros libros que recuerdo haber leído cuando era niño fueron: Los viajes de Gulliver, La pelota y el arquero (Jorge Amado), Manuelita, Pocopan y Dailan Kifki (Maria Elena Walsh), algunos de Luis María Pecetti como “Frin” y “nadie te creería”, el Principito, Harry Potter y la piedra flosofal. Mi autora favorita en esa época era María Elena Walsh.
También siempre me apasionaron las historietas, algunas de acción o de comedia. El eternauta, Mafalda, Yo Matias, Gaturro, Inodoro Pereyra, Batman, Superman, Flash, los vengadores, Patorouzito, son algunas de las que leí.
Después de una determinada edad, me empecé a interesar menos por la lectura, pero en estos últimos tiempos crecieron más mis ganas de leer. Suelo leer muchas letras de canciones de distintos compositores, no solo porque me gusta la música, sino porque me interesa ese tipo de lectura. Mi sitio preferido para leer es mi cuarto, o tal vez el patio si no hace mucho frio. Un lugar en el que no puedo leer es en el auto, o lugares donde haya mucho movimiento de personas.
De más grande algunos de los libros que leí fueron: El escarabajo de oro (Edgar Allan Poe) Los vecinos mueren en las novelas (Sergio Aguirre), El Odisea de Homero, El origen de las especies (Charles Darwin), El cazador oculto (Salinger), 1984 (George Orwell), Estudio en escarlata (Arthur Conan Doyle), Ha llegado un inspector (John Priestley). Entre los libros que no pude terminar de leer están: El caballo y el muchacho de las crónicas de NARNDA (C.S. Lewis), porque no me atrapó la historia y no me ponía a leerlo muy seguido, y Viaje al centro de la tierra (Julio Verne) Porque lo empecé a leer y me desconcentraba, o prefería hacer otra cosa.
Me gusta leer porque es entretenido, me hace pensar e imaginar, porque me abre la cabeza para muchas cosas. Pero leo muy poco, ya que en mis tiempos libres hago otras cosas distintas. Mi género literario favorito es la Ciencia ficción y no sé si hay un libro que me haya cambiado la vida hasta ahora, pero sí que me haya cambiado la forma de pensar.